Mazen al-Hamada fue encontrado muerto en la infame prisión de Sednaya, en las afueras de Damasco.Su muerte confirma que nunca llegó a presenciar la caída del régimen que denunció con tanta valentía.Con sus ojos hundidos y un rostro marcado por el dolor, Hamada conmovió al mundo al relatar los horrores que vivió bajo el régimen de al-Assad.
“Cada vez que hablaba parecía cargar con el peso de otro mundo. Al hacerlo, era como si se enfrentara a la muerte misma”, escribió su amigo, el fotógrafo y cineasta Sakir Khader.Hamada fue detenido en dos ocasiones, en 2014 y 2020, y torturado junto a miles de personas tras el levantamiento de 2011.
Su testimonio sobre las brutales torturas que sufrió se convirtió en un llamado de atención sobre los crímenes del régimen sirio y un símbolo de la resistencia frente a la opresión.Esta es su historia
