19 de enero de 2026
El Foro Económico Mundial de Davos 2026, que arrancó esta semana en Suiza, se presenta como un espacio de diálogo y cooperación global, pero la ausencia de gran parte del Sur Global vuelve a poner en cuestión ese relato.
Sin líderes de los BRICS ni varias de las principales potencias emergentes, el foro reúne a una élite política, económica y tecnológica cada vez más concentrada, mientras crece la desconfianza ciudadana hacia gobiernos, empresas y centros de poder.
En un escenario internacional cada vez más multipolar, Davos intenta mantener su centralidad, pero ya no es el único espacio donde se discute —ni se decide— el futuro del mundo.

