Hace trece años, bajo el régimen de Assad, un grupo de jóvenes estudiantes, algunos de ellos niños, pintaron grafitis con la palabra ‘libertad’ en las paredes de su escuela en Daraa, al sur de Siria.Lo que comenzó como un gesto espontáneo de desafío y valentía juvenil tuvo consecuencias devastadoras: estos niños fueron detenidos, torturados y, en algunos casos, asesinados.
Entre ellos estaba Hamza al-Khatib, de apenas 13 años, quien murió tras ser brutalmente torturado, convirtiéndose en un símbolo de resistencia.Sin embargo, lo que nadie imaginaba es que ese pequeño acto desencadenaría una reacción nacional, una revolución, que catorce años después terminaría con la caída de Bashar al Assad y la liberación de Siria.Así es como una simple muestra de rebeldía cambió para siempre la historia del país.

02:36

02:36
Más vídeos
Símbolos de la guerra en Siria
El grafiti
17 de diciembre de 2024
Más vídeos