Primero mataron a su nieta, ‘el alma de su alma’, luego bombardearon la casa de su familia y ahora lo asesinaron a plena luz del día, con total impunidad.
Este es Jaled Nabhan, símbolo de la resistencia palestina, conocido por su tierno corazón y espíritu inquebrantable, perdió trágicamente la vida en los bombardeos israelíes en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de Gaza.
Jaled ya había quedado en la memoria de todos por su desgarradora despedida a su nieta Rim, a quien llamaba ‘el alma de mi alma’, de tan solo tres años, asesinada hace trece meses también por las fuerzas israelíes.
Hoy, Jaled Nabhan se ha reunido con su pequeña Rim.
Estos mismos ataques, intensificados desde el fin de semana en campos de refugiados en el sur y el centro de Gaza, han dejado al menos a 48 palestinos muertos, incluyendo a un periodista de Al Jazeera y a trabajadores de rescate.
