El jefe de Comunicaciones de Türkiye, Burhanettin Duran, alzó la voz este lunes contra la última decisión de Tel Aviv: convertir extensas áreas de Cisjordania ocupada en lo que Israel denomina “propiedad estatal”.
En un mensaje contundente, Duran calificó la medida como una “violación clara del derecho internacional” y aseguró que desafía “la conciencia común de la humanidad”. A su juicio, no se trata de un hecho aislado, sino de la continuidad de “políticas y prácticas genocidas” que, dijo, Israel viene aplicando sobre el terreno.
El responsable turco advirtió que este tipo de iniciativas no solo profundizan la herida abierta en la región, sino que golpean directamente las frágiles expectativas de paz. “Este enfoque, que ignora los derechos históricos y legales del pueblo palestino y pretende alterar la estructura demográfica y jurídica, será uno de los mayores obstáculos para una estabilidad duradera”, escribió en la plataforma turca NSosyal.
Duran rechazó “toda forma de usurpación de los territorios palestinos” y emplazó a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad para frenar “esta ilegalidad” y allanar el camino hacia una paz basada en la solución de dos Estados.
“Como Türkiye, bajo el liderazgo de nuestro presidente Recep Tayyip Erdogan, seguiremos defendiendo una solución justa sustentada en el derecho internacional y los derechos humanos, y respaldando la causa legítima de nuestros hermanos y hermanas palestinos”, afirmó.
Sus palabras llegan un día después de que el Gobierno israelí aprobara el registro de tierras palestinas en Cisjordania ocupada como “propiedad estatal”. Según la radiodifusora pública israelí, la propuesta fue impulsada por el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, el ministro de Justicia Yariv Levin y el ministro de Defensa Israel Katz.
Para los palestinos, el paso no es meramente administrativo. Lo interpretan como la antesala de una anexión formal de Cisjordania ocupada y como un avance hacia la anexión de facto de amplias zonas del territorio, una dinámica que, advierten, amenaza con vaciar de contenido la solución de dos Estados respaldada por Naciones Unidas.













