El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pidió este martes la liberación de una activista palestina detenida por las autoridades migratorias de Estados Unidos y calificó su custodia como “cruel e innecesaria”. La joven sufrió una emergencia médica y fue hospitalizada, pero permaneció incomunicada y fue finalmente trasladada nuevamente a un centro de detención.
En un mensaje publicado en la red social X, Mamdani denunció que “Leqaa Kordia ha pasado casi un año en una prisión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por ejercer sus derechos de la Primera Enmienda en Nueva York y por alzar la voz contra el genocidio en curso en Palestina”. Y añadió: “Ahora ha vuelto a la detención. Esto es cruel e innecesario. Liberen a Leqaa ahora”.
Kordia, de 33 años, fue detenida en el marco de las protestas registradas hace un año en la Universidad de Columbia, en Nueva York, en apoyo al pueblo palestino y en rechazo al genocidio de Israel en Gaza. Aunque no era estudiante, participó en las movilizaciones después de que más de 100 miembros de su familia murieran en el enclave. Actualmente, es la última manifestante vinculada a esas protestas que continúa bajo detención migratoria.
Sus familiares y representantes legales exigieron explicaciones al ICE. Informaron que Kordia permaneció hospitalizada durante más de 72 horas tras sufrir una emergencia médica y que, en ese lapso, estuvo incomunicada, sin acceso a su familia ni a sus abogados. Posteriormente, fue trasladada nuevamente al centro de detención.
“Si bien nos alivia que Leqaa haya salido del hospital, todavía no sabemos cuál es su estado de salud ni qué ocurrió durante los últimos tres días”, afirmó Hamzah Abushaban, primo y portavoz designado de Kordia, en un comunicado difundido el lunes por su equipo legal. “Hoy más que nunca es urgente exigir su liberación”.Para su entorno, la incertidumbre ha sido devastadora. “No saber en qué hospital estaba ni cuál era su estado ha sido angustiante. Como cualquier familia, estábamos profundamente preocupados”, declaró su madre.
Incluso cuando uno de sus abogados de hábeas corpus acudió al hospital, después de que un periodista revelara su paradero, las autoridades le negaron el acceso, incluso por vía telefónica. Del mismo modo, su abogado de inmigración tampoco logró comunicarse con ella, pese a reiteradas solicitudes por escrito y a la proximidad de un plazo clave en su proceso migratorio, agregó el comunicado.
Kordia permanece detenida desde hace casi un año en el Prairieland Detention Facility, en Texas. De acuerdo con sus abogados, durante ese tiempo ha sufrido mareos, desmayos y otros síntomas vinculados a una nutrición deficiente. En este contexto, Travis Fife, abogado del Texas Civil Rights Project, acusó a ICE de actuar con “crueldad inhumana” al aislarla de sus seres queridos y de sus representantes legales en un “momento extremadamente crítico”, poniendo en riesgo su salud y su seguridad.












