Entre llamados al perdón, la reconciliación y la unidad nacional, la Asamblea Nacional de Venezuela dio este jueves un primer paso hacia la aprobación de una ley de amnistía impulsada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. La iniciativa podría llevar a la liberación de cientos de personas que, según denuncias, están detenidas por razones políticas desde 1999, incluyendo figuras opositoras, periodistas y activistas.
En el primero de los debates necesarios para su aprobación, la Asamblea Nacional le dio luz verde al proyecto por unanimidad, aunque sin hacer públicos aún los artículos que lo componen. La votación, además, coincidió con el primer mes de Rodríguez al frente del Ejecutivo, tras la captura del presidente Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
Entre las medidas que se han conocido sobre la legislación, estaría suspender la prohibición de postularse a cargos públicos para varias figuras de la oposición, incluida la líder María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de Paz de 2025.
Ahora bien, la propuesta de amnistía excluye a los procesados o condenados por violaciones graves de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción y tráfico de drogas, según explicó el diputado Jorge Arreaza al presentar el texto, que deberá ser sometido a un segundo y último debate para su aprobación definitiva.
Arreaza, quien también fue ministro de Exteriores de Maduro, sostuvo que el proyecto “allana los procesos” de diálogo político que, según afirmó, “vienen encaminados a dar paz y prosperidad” en lo que calificó como “un momento histórico” para el país. “Nos obliga la patria a ser responsables, a sanar heridas, a reconocernos, a entendernos y a construir en conjunto los pasos y los caminos”, señaló.
Tras la votación, Rodríguez calificó esta primera aprobación como un paso clave por la “paz y la reconciliación nacional”. “Ha ocurrido un hecho muy importante para Venezuela: la adopción unánime, en su primera lectura, de la ley de amnistía, que es una ley para la paz y la reconciliación nacional”, afirmó.
En ese marco, la mandataria pidió “madurez política” a todos los sectores y subrayó que la reconciliación “debe ser de dos partes”. “Les estamos extendiendo la mano y esperamos que sepamos enfrentar este nuevo desafío con madurez”, dijo durante un acto oficial en el estado Bolívar, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

“Necesidad de sanación”
El debate parlamentario estuvo marcado por un tono emotivo y llamados transversales a la reconciliación. El presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la mandataria encargada, Jorge Rodríguez, afirmó: “Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también. Pedimos perdón porque, lo digo con claridad, a mí no me gustan los presos”.
Durante su intervención, evocó la historia de su padre, quien —según relató— fue asesinado por un extinto cuerpo policial durante el primer Gobierno de Carlos Andrés Pérez, y pidió “que no quede una víctima que no haya sido escuchada”.
Rodríguez insistió además en la “necesidad de sanación”, de “restañar las heridas”, y “de siempre tener presente la madrugada del 3 de enero del año 2026, el asesinato de 120 seres humanos, el secuestro del presidente", en relación a la captura de Maduro. “¿Ustedes van a pedir por sus presos? Nosotros vamos a pedir mientras nos quede vida por nuestros presos”, expresó.
A esos llamados se sumó el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente capturado, quien pidió “remar hacia” la unificación del país, sin “violencia, sin odios, sin misiles, sin invasión militar, sin secuestros de presidentes”. En ese sentido, coincidió con una frase del diputado opositor Luis Augusto Romero: “Venezuela no aguanta una venganza más”.
Diputados opositores piden condiciones
Por su parte, los asambleístas opositores plantearon que en la ley se incluyan garantías para que las personas liberadas bajo la ley de amnistía puedan reincorporarse a la vida pública sin miedo a "represalias". El diputado Tomás Guanipa dijo que el texto "debe tener todas las garantías y los estándares internacionales para que sea una ley para todos por igual".
Guanipa expresó su confianza en que la normativa marque "el inicio de una nueva etapa histórica" de reencuentro en el que la gente deje de sentir "temor a decir lo que piensa por miedo a ser apresado".
Por su parte, el parlamentario David Uzcátegui expresó que la ley "debe contemplar, primero, el reencuentro", con la libertad "plena para todos los presos políticos", así como "el reconocimiento" a través de "espacios de verdad para que las víctimas sean escuchadas y dignificadas".
La propuesta de ley fue presentada el pasado 30 de enero por Delcy Rodríguez, cuyo Gobierno decidió “impulsar una Ley de Amnistía General que cubra todo el período de violencia política desde 1999 hasta el presente”.
Ahora se espera que la Asamblea Nacional retome el debate del proyecto el próximo martes para su lectura final.
De ser aprobado en esa instancia, el texto deberá ser promulgado por la presidenta encargada para entrar en vigor.












