Una amplia presencia naval de Washington se está estableciendo en Oriente Medio, cerca de Irán, advirtió el presidente de EE.UU., Donald Trump. En un movimiento militar que genera preocupación en la región, el mandatario afirmó que una flota “masiva” se dirige especialmente hacia Irán, aunque aseguró que preferiría que “no pase nada”.
Las declaraciones se producen en medio de reiteradas amenazas sobre posibles acciones contra Irán, en el contexto de las recientes y sostenidas protestas en ese país. Teherán, por su parte, también lanzó advertencias tanto a Washington como a Israel.
Trump señaló que tiene “muchos barcos yendo en esa dirección”, en referencia a Irán, “por si acaso”. La advertencia contrasta con sus acciones de las horas previas, cuando presentó la Junta de Paz, inicialmente concebida para Gaza y luego ampliada a otros conflictos, que él presidirá, mientras insiste en que busca evitar una escalada mayor en la región.
“Estamos vigilando a Irán”, declaró Trump a periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One este jueves, mientras regresaba del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
“Saben que tenemos muchos barcos yendo en esa dirección, por si acaso. Tenemos una gran fuerza dirigiéndose hacia Irán”, dijo. “Quizás no tengamos que usarla”, añadió. “Prefiero que no pase nada, pero los estamos vigilando muy de cerca”, insistió.
Sus comentarios se dieron después de que medios estadounidenses informaran la semana pasada que el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln recibió la orden de abandonar ejercicios en la región Asia-Pacífico y dirigirse a Oriente Medio. Funcionarios indicaron además que se evalúa desplegar sistemas adicionales de defensa aérea.
Estados Unidos suele reforzar su presencia militar en Oriente Medio en períodos de alta tensión regional. Trump reiteró que este despliegue no implica que una acción militar sea inminente.

¿Giro en la retórica?
Trump dejó abierta, en reiteradas ocasiones, la posibilidad de nuevas acciones militares contra Teherán, luego de que Washington respaldara a Israel durante la guerra de los 12 días de junio de 2025, y durante la cual lanzó ataques contra instalaciones nucleares iraníes. En ese marco, el presidente de EE.UU. comenzó a presionar públicamente al gobierno iraní, manteniendo la opción militar sobre la mesa.
Ahora bien, la semana pasada, Trump pareció moderar su amenaza de intervenir directamente en Irán después de que la Casa Blanca anunciara que Teherán había suspendido supuestas ejecuciones de manifestantes. Así, la perspectiva de una acción inmediata de Washington pareció disiparse, con ambas partes insistiendo en dar una oportunidad a la diplomacia, aunque medios estadounidenses señalaron que el mandatario seguía evaluando distintas opciones.
No obstante, en un pulso marcado por una retórica cambiante, Trump volvió a endurecer su discurso el martes, al advertir que Estados Unidos “los borraría de la faz de la Tierra” si hubiera algún intento de atentado contra su vida como respuesta a un eventual ataque estadounidense contra el líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Más tarde, al dirigirse al Foro Económico Mundial en Davos el jueves, Trump afirmó que Estados Unidos atacó el año pasado instalaciones de enriquecimiento de uranio en Irán para impedir que Teherán desarrollara un arma nuclear. Irán niega que su programa nuclear tenga ese objetivo. “No podemos permitir que eso ocurra”, dijo el presidente, y agregó: “Irán quiere hablar, y vamos a hablar”. Poco después, confirmó el envío de la flota “masiva”.
Las advertencias de Irán
Al mismo tiempo, Teherán lanzó advertencias tanto a Estados Unidos como a Israel. El comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, general Mohammad Pakpour, instó a ambos a “evitar cualquier error de cálculo, aprendiendo de las experiencias históricas y de lo ocurrido en la guerra impuesta de 12 días, para no enfrentar un destino más doloroso y lamentable”.
Pakpour advirtió a Washington que la fuerza está lista para actuar si la situación lo requiere. El general declaró: “El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y el querido Irán tienen el dedo en el gatillo, más preparados que nunca, listos para ejecutar las órdenes y medidas del comandante supremo en jefe, un líder más querido que sus propias vidas”, en referencia al líder Alí Jamenei.
Las declaraciones de Pakpour se difundieron en un comunicado escrito citado por la televisión estatal, en el marco del día nacional que celebra a la Guardia Revolucionaria, cuya misión es proteger la revolución de 1979 frente a amenazas internas y externas.
Asimismo, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, acusó a Estados Unidos y a Israel de avivar las protestas como una “venganza cobarde por la derrota en la guerra de 12 días”.
Pezeshkian afirmó que la protesta “es un derecho natural de los ciudadanos”, pero sostuvo que debe trazarse una distinción con aquellos manifestantes “cuyas manos están manchadas con la sangre de personas inocentes”.
En tanto, otro alto mando militar, el general Ali Abdollahi Aliabadi, jefe del comando conjunto de las fuerzas iraníes, advirtió que, si Estados Unidos atacara, “todos los intereses, bases y centros de influencia estadounidenses” serían “objetivos legítimos” para las fuerzas armadas de Irán.
Türkiye rechaza cualquier intervención extranjera en Irán
En este contexto regional, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, mantuvo una conversación telefónica con Pezeshkian, en la que reiteró la oposición de Ankara a cualquier intervención extranjera en Irán.
Según la Dirección de Comunicaciones de Türkiye, Erdogan señaló que sigue de cerca los acontecimientos en Irán y subrayó que Türkiye jamás ha respaldado escenarios que contemplen una injerencia externa contra Teherán.

La Presidencia turca destacó además la importancia que Ankara concede a la paz y la estabilidad de sus países vecinos. Al referirse a la situación actual, Erdogan sostuvo que resolver los problemas sin una mayor escalada y evitar un aumento de las tensiones regionales no solo es deseable, sino que también responde a los intereses estratégicos de Türkiye.
















