5 de enero de 2026
Estados Unidos dice que su presión sobre Venezuela tiene que ver con democracia y seguridad. Pero el petróleo siempre ha estado en el centro. Venezuela tiene las mayores reservas probadas del mundo y está a pocos kilómetros de la costa estadounidense: una pieza clave del tablero energético global.
Desde la nacionalización de 1976 hasta las sanciones contra PDVSA, el control del crudo ha marcado la relación bilateral. Trump lo dijo sin rodeos y volvió a hacerlo con hechos: sanciones, promesas de “recuperar” el petróleo y, ahora, una escalada militar sin precedentes.Más allá del discurso, el mensaje es claro: el petróleo sigue siendo el verdadero botín.

