19 de marzo de 2025
“El olor de la carne quemada sigue en mi nariz.”
Estas son las impactantes palabras de Mohammed Mostafa, un médico de emergencias australiano de origen palestino que se ofreció como voluntario en Gaza.
Tras la brutal ofensiva israelí de ayer que rompió el acuerdo de alto el fuego y que dejó más de 400 palestinos muertos, los hospitales desbordados y sin recursos suficientes luchan por atender a las víctimas de los bombardeos.
Las heridas son devastadoras, y la desesperante escasez de suministros médicos convierte cada procedimiento en un esfuerzo desesperado por salvar vidas.
