7 de enero de 2026
Mientras la atención se centra en la captura de Nicolás Maduro, hay una pregunta clave: ¿por qué Estados Unidos se llevó también a Cilia Flores?
Porque no es solo su esposa, sino una figura central del chavismo. Mucho antes de llegar a Miraflores, ya tenía peso propio: abogada de Hugo Chávez tras el golpe fallido de 1992 y primera mujer presidenta de la Asamblea Nacional en 2006. Durante años, Flores operó como un poder discreto pero influyente dentro del gobierno.
Hoy está detenida en EE.UU., acusada supuestamente de facilitar contactos entre narcotraficantes y la cúpula antidroga venezolana. Más allá del proceso judicial, el golpe es político: el chavismo no pierde solo a una primera dama, pierde a una de sus figuras clave.

