10 de febrero de 2026
La isla privada de Little Saint James, durante años en manos de Jeffrey Epstein, pasó de ser un refugio exclusivo para millonarios a un punto clave de investigaciones judiciales.
Documentos de tribunales y testimonios de víctimas la ubican como escenario de reuniones, viajes y contactos con figuras poderosas de la política, las finanzas y la academia. Tras la muerte de Epstein en 2019, la propiedad cambió de dueño, pero no las dudas.
Quién entraba, qué ocurría allí y quién miró hacia otro lado siguen siendo preguntas abiertas.
