hace 4 horas
Tras el accidente de trenes en el sur de España, las redes se han llenado de información falsa antes incluso de que se conozcan las causas del siniestro.
Imágenes y datos manipulados y teorías alarmistas compiten por imponer un relato donde lo escandaloso genera más clics que la información verificada.
No es casualidad. En cada tragedia, la desinformación se activa para generar miedo, rabia e indignación, muchas veces con una agenda política detrás.

