En otra declaración de alto voltaje tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país podría controlar la nación latinoamericana y explotar sus reservas de petróleo durante años. Justamente, en paralelo avanzan los preparativos para que Caracas comercie con Washington el crudo que produce el país, luego de que la petrolera estatal PDVSA confirmara la negociación para venderle a Washington “volúmenes” del hidrocarburo. Pero hay una condición adicional: Trump sostuvo que Venezuela deberá destinar los ingresos que reciba de la venta de petróleo a comprar productos fabricados en EE.UU.
Abordando la cuestión de cuánto tiempo cree que Washington mantendrá un control directo sobre Venezuela, Trump respondió en una entrevista al diario The New York Times que “sólo el tiempo lo dirá”. Ante la pregunta de si eso significaba tres meses, seis meses o un año, el mandatario replicó: "Yo diría que mucho más tiempo". Este control, por supuesto, se extiende al crudo y la producción para vender.
En líneas similares, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró este miércoles que Washington estará a cargo de la producción del petróleo de Venezuela por “tiempo indefinido”, y que el dinero resultante de esas transacciones se depositarán en cuentas administradas directamente por la Casa Blanca.
"Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado", declaró durante una conferencia energética en Miami.
El funcionario explicó que Washington permitirá la venta de crudo de Venezuela a las refinerías estadounidenses y alrededor del mundo, "pero esas ventas las hará el Gobierno de EE.UU. y se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EE.UU".
“Y a partir de ahí, esos fondos pueden regresar a Venezuela para beneficiar al pueblo venezolano”, añadió Wright, “pero necesitamos ese poder y ese control sobre las ventas de petróleo para impulsar los cambios que simplemente deben ocurrir en Venezuela”.
Petrolera estatal de Venezuela anuncia negociaciones para enviar crudo a EE.UU.
Por su parte, la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, confirmó este miércoles a través de un comunicado que se encuentra en proceso de negociación con Washington para la venta de "volúmenes" de crudo. La declaración parece confirmar el anuncio hecho previamente por Trump acerca de que Caracas le entregará a EE.UU. entre 30 y 50 millones de barriles de crudo sancionado.
"Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes", señaló la petrolera estatal. También ratificó su compromiso de seguir "construyendo alianzas" que impulsen el desarrollo nacional en favor de los ciudadanos venezolanos y que contribuyan "a la estabilidad energética global".
Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, emitió una serie de declaraciones este miércoles, que revelaron un aparente cambio de postura en la relación comercial con Washington. En su intervención destacó que "no es extraordinario ni irregular" el intercambio comercial con Estados Unidos, tras conocerse el comunicado de PDVSA.
"Venezuela está abierta a relaciones energéticas donde todas las partes estén beneficiadas, donde la cooperación económica esté muy bien determinada en contratos comerciales, esa es nuestra postura", dijo Rodríguez.
Y hay un elemento adicional que revela el peso central del petróleo para la Casa Blanca. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, mencionó un plan gradual para el país latinoamericano, ahora que Maduro se encuentra detenido en Nueva York. Al señalar que Washington “no está improvisando” Rubio afirmó que la primera prioridad es "estabilizar Venezuela". Precisamente, en ese punto destacó que el Gobierno de Trump está implementando actualmente un acuerdo para aceptar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano como primer paso.
Una vez asegurada la estabilidad, la segunda fase, según Rubio, se centrará en la recuperación: restaurar la economía venezolana y revitalizar su sector energético tras años de declive. La tercera y última fase, añadió, será la "transición", cuyo objetivo es crear las condiciones para un cambio político duradero y, en última instancia, un proceso democrático.
Condición para Venezuela sobre ingresos del petróleo
Mientras PDVSA confirmaba la venta a EE.UU., y funcionarios de la Casa Blanca apuntalaban su discurso sobre el petróleo, el presidente Donald Trump mencionó nuevos detalles sobre la comercialización del crudo y las condiciones para los ingresos que Venezuela reciba de la venta.
En una publicación de su red Truth Social, el mandatario afirmó este miércoles que "Venezuela comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero". Luego añadió que esas compras incluirán "productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipos fabricados en Estados Unidos".
Con este nuevo anuncio, Estados Unidos se convertirá en el "principal socio" de Venezuela, según el presidente.
Casa Blanca: “El acuerdo con Venezuela incluye petróleo sancionado a bordo de buques
De igual manera, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se refirió al alcance del acuerdo y destacó que incluye tanto petróleo “sancionado” como cargamentos que permanecían “a bordo de buques”.
En este sentido, Leavitt afirmó que el pacto anunciado, "trata del petróleo sancionado almacenado en barriles y buques debido al efectivo bloqueo impuesto por Estados Unidos" a Venezuela, como parte de las presiones al presidente capturado, Nicolás Maduro.
Según la portavoz, las autoridades encargadas en Venezuela han dado su visto bueno a que ese petróleo sea enviado a Estados Unidos, lo que, aseguró, permitirá que los primeros cargamentos “lleguen a nuestro país muy pronto”. Añadió además que Washington ya ha comenzado a comercializar parte del crudo venezolano en el mercado internacional.
Leavitt también aseguró que EE.UU. mantiene "la máxima influencia" sobre el Gobierno de la ahora presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Ahora bien, en este contexto, Rodríguez aclaró en sus comentarios este miércoles que las relaciones económicas de Venezuela, así como las geopolíticas, están "diversificadas". Insistió en que la nación suramericana mantiene vínculos con "este hemisferio", pero también con Asia, África, Medio Oriente y Europa.
Además de su llamado a la apertura internacional, Rodríguez instó a los legisladores de la Asamblea General del país a "trabajar en unión nacional para que Venezuela, en este momento complejo de horas peligrosas, avance hacia un porvenir de desarrollo, de paz y de tranquilidad en soberanía para garantizar el futuro". Como parte de su argumento, recordó que actualmente el 27% de las exportaciones venezolanas tiene como destino Estados Unidos.

Nuevo petrolero incautado
Al mismo tiempo, el Comando Sur de Estados Unidos informó este miércoles que interceptó un nuevo petrolero sancionado en el Caribe que operaba ilícitamente en aguas internacionales. Según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, esta embarcación "había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí".
"El Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, ha detenido sin incidentes un buque cisterna apátrida y sancionado que formaba parte de la flota oscura", aseguró el Comando en un mensaje X.
En paralelo, Rubio, aseguró el mismo día que el Gobierno encargado venezolano quiere que el crudo transportado por ese buque sea parte del acuerdo petrolero entre Caracas y Washington. "Uno de esos barcos incautados que transportaban petróleo en el Caribe, ¿saben lo que están pidiendo las autoridades encargadas en Venezuela? Quieren que ese petróleo incautado forme parte de este acuerdo", explicó Rubio a periodistas en el Congreso.
Según Rubio, el Gobierno encargado de Rodríguez "entiende que la única manera de transportar petróleo, generar ingresos y evitar el colapso económico es cooperando y trabajando con Estados Unidos".

















