Ante la posibilidad de que Teherán y Washington avancen hacia una nueva ronda de negociaciones nucleares próximamente, después del diálogo que sostuvieron el pasado viernes en Omán, Irán enviará a su jefe de seguridad a Mascate este martes, de acuerdo a reportes. La agencia estatal de noticias IRNA informó que Ali Larijani, director del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, se reunirá con altos funcionarios omaníes para abordar los recientes desarrollos regionales e internacionales, así como la cooperación bilateral.
La visita cobra mayor relevancia de cara al diálogo indirecto que EE.UU. e Irán sostuvieron a finales de la semana pasada, luego de que un esfuerzo diplomático similar quedara congelado hace casi un año cuando Washington intervino en la Guerra de los 12 días que sostuvieron Teherán y Tel Aviv, en junio del año pasado. En ese momento, la Casa Blanca bombardeó tres instalaciones nucleares de Irán.
Aunque los medios iraníes no han especificado la agenda de Larijani, fuentes señalaron que se espera que aborde con los mediadores omaníes los lineamientos de la próxima ronda de conversaciones. El momento y el lugar de la siguiente sesión de negociaciones aún no han sido confirmados. Las fuentes indican que Larijani también prevé abordar y determinar estos detalles en Masacate.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señaló este lunes que los pormenores de la siguiente ronda “se determinarán mediante consultas llevadas a cabo por Omán”. El viernes, el alto diplomático había calificado la jornada de negociaciones con EE.UU. como un “buen comienzo”. Por lo que señaló que “pueden tener una buena continuidad”, pero subrayó que ello depende de la otra parte.
Hasta ahora, la evaluación de la última ronda de negociaciones entre Teherán y Washington ha sido positiva por ambas partes, aunque predomina la cautela.
Irán señala que hay bombas sin detonar en instalaciones atacadas por EE.UU.
Araghchi también denunció este domingo que en las instalaciones nucleares atacadas por EE.UU. el año pasado todavía hay bombas sin detonar. Según lo citó la agencia iraní Young Journalists Club en un reporte, Araghchi señaló que le había preguntado al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, si existía alguna ley o protocolo específico que regulara las visitas a instalaciones nucleares atacadas por EE.UU.
“No, no hay nada de ese tipo”, respondió Grossi, según mencionó Araghchi.
El jefe de la diplomacia iraní indicó que informó a Grossi sobre la necesidad de establecer un protocolo previo a cualquier visita, “dadas las cuestiones de seguridad existentes, incluida la presencia de bombas sin detonar y otros asuntos que deben acordarse”.
En esa línea explicó que las inspecciones deberían realizarse únicamente tras alcanzar un acuerdo sobre estas cuestiones. “Irán permanece en contacto con el organismo a este respecto”, añadió Araghchi.
El ministro mencionó que Irán no confía en Estados Unidos, y añadió que el resultado de las actuales negociaciones entre ambas partes sigue siendo incierto. “Intentaron todo y fracasaron, y ahora han vuelto a la mesa de negociaciones, pero no está claro a dónde conducirán estas conversaciones”, señaló.
“No confiamos en ellos. Existe la posibilidad de que recurran al engaño. Todas las instituciones en Irán deben seguir cumpliendo con sus funciones independientemente de estos acontecimientos”, reiteró.
Trump califica de “muy buenas” las conversaciones
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el viernes que las conversaciones de la semana pasada fueron “muy buenas”, pero reafirmó que el despliegue militar de Washington en la región continuará si no hay un acuerdo con Orán
En Teherán, el lunes por la mañana, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf, informó que Araghchi y el principal comandante militar, el general Abdolrahim Mousavi, asistieron a una sesión parlamentaria a puerta cerrada en la que se debatieron las negociaciones nucleares en curso y las amenazas de EE.UU., según reportes de medios.
Tras la sesión, Ghalibaf aseguró que Irán sigue apostando por la diplomacia al tiempo que refuerza sus defensas frente a “los adversarios”.

En paralelo al proceso diplomático, las autoridades iraníes intensificaron también los mensajes políticos internos. El líder supremo de Irán, Alí Jamanei, llamó a los iraníes a participar en las manifestaciones nacionales del miércoles con motivo del 47º aniversario de la revolución de 1979.
En un discurso televisado, Jamenei afirmó que ello “hará que el enemigo retroceda en sus ambiciones sobre Irán y sus intereses nacionales”, e instó a la población a “frustrar al enemigo mostrando su determinación y firmeza”.
El líder supremo añadió que Irán “logró una gran victoria” al salvar al país de la “injerencia extranjera” y que, a lo largo de los años, ha “resistido firmemente sus continuos intentos de restaurar la situación anterior”, en alusión a Estados Unidos.















