Las cámaras en Ginebra, Suiza, apuntarán este martes y miércoles a una nueva ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania, mientras se acerca el cuarto aniversario de una guerra que ha sacudido Europa desde el 24 de febrero de 2022. La cuestión de las concesiones territoriales y las garantías de seguridad siguen siendo los puntos álgidos de las conversaciones, mediadas por Estados Unidos, mientras el escepticismo de lograr un avance significativo rodea el esfuerzo diplomático. A finales de enero, las partes sostuvieron dos rondas de diálogo en Abu Dabi –también impulsadas por Washington– que llevaron a un intercambio de prisioneros, pero no lograron destrabar un progreso en términos políticos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presionado tanto a Moscú como a Kiev para lograr un acuerdo que termine con la mayor guerra de Europa desde 1945, aunque el mandatario ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, se ha quejado de que su país enfrenta la mayor presión para hacer las concesiones. Y, en la antesala de las negociaciones, Trump le dijo a la prensa este lunes: "Más le vale a Ucrania sentarse a la mesa, y rápido".
Justamente, esta ronda de diálogo en Ginebra se considera una prueba crucial para determinar si la diplomacia liderada por Washington puede impulsar el proceso hacia un marco de alto el fuego más amplio. Algo que está directamente relacionado con la figura diplomática de Trump, quien afirmó en su campaña presidencial antes de regresar a la Casa Blanca que podía terminar el conflicto entre Kiev y Moscú en 24 horas.
En ese sentido, con el aumento de la presión diplomática por parte de Washington y las señales de posibles acuerdos de seguridad vinculados a concesiones, las conversaciones podrían definir la siguiente fase de la vía diplomática del conflicto y moldear las expectativas sobre los acontecimientos militares y políticos de la primavera.
Concesiones territoriales y garantías de seguridad
El Kremlin ha señalado que es probable que esta ronda de diálogo en Ginebra se centre en el territorio. Rusia ha exigido que Ucrania le ceda el 20% restante de la región oriental de Donetsk que Moscú no ha logrado capturar, algo que Kiev se niega a hacer.
"Esta vez, la idea es abordar una gama más amplia de temas, incluyendo, de hecho, los principales. Los temas principales se refieren tanto a los territorios como a todo lo relacionado con las demandas que hemos presentado", declaró este lunes a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Además, una fuente le dijo al medio estatal ruso TASS que todos los esfuerzos en Ginebra están “encaminados” a buscar establecer los “principios marco” para un acuerdo. “Todos los esfuerzos están encaminados a lograr este objetivo, ya que se necesitan principios marco específicos que estén bien definidos. En esto están trabajando los negociadores", señaló la fuente.
Por su parte, el presidente Zelenskyy declaró previo a las negociaciones que Washington instó a Kiev a abandonar sus reivindicaciones territoriales sobre las zonas ocupadas por Rusia, prometiendo a cambio garantías de seguridad. "Nuestros amigos estadounidenses están preparando garantías de seguridad. Pero dijeron: ‘Primero este intercambio de territorios, o algo similar, y luego las garantías de seguridad’", señaló el lunes.
"Creo que las garantías de seguridad deben ser lo primero", insistió el mandatario añadiendo que Ucrania está dispuesta a ceder, pero eso no significa que "cedamos nuestros territorios". "¿Qué compromiso estamos dispuestos a hacer? No uno que permita a Rusia recuperarse rápidamente y volver a ocuparnos", afirmó.
A través de una publicación en redes sociales también señaló que "incluso en vísperas de las reuniones trilaterales en Ginebra, el ejército ruso no tiene más órdenes que seguir atacando a Ucrania. Esto dice mucho de cómo Rusia valora los esfuerzos diplomáticos de los socios”. Por eso reiteró que "sólo con una presión suficiente sobre Rusia y garantías de seguridad claras para Ucrania se podrá poner fin a esta guerra de forma realista”.
También apuntó a que cualquier nueva garantía de seguridad solo entraría en vigor tras una votación en el Congreso. "Entonces, ¿de qué hay que tener miedo? No lo entiendo. Podemos firmar un documento con los líderes sobre garantías de seguridad para Ucrania. Es una señal contundente para la gente: Estados Unidos ayudará y apoyará, y los europeos estarán con ustedes si Rusia regresa", afirmó. "Y entonces podrán hablar con los ucranianos sobre lo que están dispuestos a hacer".
Escepticismo sobre un avance
En la víspera a las conversaciones durante la noche de este lunes, los combates no cesaron. Rusia afirmó haber destruido más de 150 drones, mientras que las autoridades de la ciudad portuaria de Odesa, en el sur de Ucrania, informaron de daños en edificios y al menos dos heridos tras un ataque con aeronaves no tripuladas de Moscú.
Además de las cuestiones territoriales, Moscú y Kiev también mantienen diferencias considerables en cuestiones como quién debería controlar la central nuclear de Zaporiyia y el posible papel de las tropas occidentales en la Ucrania de posguerra.
El Kremlin afirmó que la delegación rusa estaría encabezada por Vladimir Medinsky, asesor del presidente Vladimir Putin. El jefe de inteligencia militar, Igor Kostyukov, también participará en las conversaciones, mientras que el enviado especial de Putin, Kirill Dmitriev, formará parte de un grupo de trabajo independiente sobre cuestiones económicas.
Por su parte, la delegación de Kiev estará encabezada por Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, y el jefe de gabinete de Zelenskyy, Kyrylo Budanov. El asesor presidencial Serhiy Kyslytsya también estará presente. Antes de que la delegación partiera hacia Ginebra, Umerov afirmó que el objetivo de Ucrania de "una paz sostenible y duradera" se mantenía inalterado.
Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner representarán a la administración Trump en las conversaciones, según informó una fuente a la agencia de noticias Reuters.

El año pasado, Moscú y Kiev celebraron tres rondas de conversaciones en Estambul que dieron como resultado acuerdos humanitarios, incluyendo importantes intercambios de prisioneros y la repatriación de los restos de los soldados caídos. Este año, dos rondas mediadas por Estados Unidos en Abu Dabi, a finales de enero y principios de febrero, dieron lugar a acuerdos sobre intercambios adicionales de prisioneros, y la mediación estadounidense confirmó un intercambio que involucró a más de 300 prisioneros.










