Teherán dio señales de apertura para evaluar compromisos que permitan avanzar hacia un acuerdo nuclear con Estados Unidos, siempre que Washington acepte discutir el levantamiento de sanciones, afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Majid Takht-Ravanchi.
En una entrevista con la BBC publicada el domingo, Takht-Ravanchi confirmó que una segunda ronda de conversaciones nucleares se celebrará el martes en Ginebra, Suiza, luego de que Teherán y Washington retomaran los contactos en Omán a comienzos de este mes. “(Las conversaciones iniciales avanzaron) más o menos en una dirección positiva, pero es demasiado pronto para juzgar”, señaló Takht-Ravanchi.
En este marco, Teherán ha señalado que está dispuesto a debatir límites a su programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones, pero ha reiterado que no aceptará vincular el tema con otras cuestiones, como el programa de misiles.
Asimismo, el viceministro destacó la flexibilidad de Irán al recordar que el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohammad Eslami, afirmó el lunes que el país podría aceptar diluir su uranio altamente enriquecido si Washington suspende todas las sanciones financieras.
El alto diplomático también subrayó que Teherán no aceptará un enriquecimiento cero de uranio, un punto que ya fue un obstáculo clave para alcanzar un acuerdo el año pasado. Estados Unidos considera que el enriquecimiento dentro de Irán podría ser un camino hacia armas nucleares, algo que Irán ha negado en reiteradas ocasiones, al sostener que su programa tiene únicamente fines civiles.
Trump prefiere un acuerdo con Irán, afirma Rubio
Por otra parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, indicó el sábado que el presidente de ese país, Donald Trump, prefiere resolver las diferencias con Irán mediante acuerdos negociados.
“El presidente ha dicho que su preferencia es llegar a un acuerdo con Irán. Eso es muy difícil, pero lo va a intentar. Y eso es lo que estamos tratando de hacer ahora”, afirmó Rubio en una entrevista con Bloomberg.
Al señalar que ambos países deben interactuar entre sí, Rubio señaló que trabaja “bajo un presidente que está dispuesto a reunirse con cualquiera”. “Estoy bastante seguro de decir que, si el ayatolá (Ali Khamenei) dijera mañana que quiere reunirse con el presidente Trump, el presidente se reuniría con él, no porque esté de acuerdo con el ayatolá, sino porque cree que así es como se resuelven los problemas en el mundo”, agregó.
Consultado sobre el despliegue de un segundo portaaviones estadounidense en Oriente Medio, Rubio sostuvo que “no se permitirá” que Irán obtenga un arma nuclear, al considerarlo “una amenaza para Estados Unidos, Europa, la región y la seguridad global”.
“Obviamente queremos tener fuerzas en la región porque Irán ha demostrado la voluntad y la capacidad de atacar la presencia de Estados Unidos allí”, dijo, al señalar que Washington mantiene bases debido a sus alianzas regionales.
“Irán ha demostrado en el pasado que está dispuesto a atacarnos o a amenazar nuestras bases”, remarcó, y sostuvo que Estados Unidos debe contar con “suficiente poder de fuego en la región para garantizar que no cometan un error y nos ataquen, lo que podría desencadenar algo mayor”.
Netanyahu y Trump acuerdan intensificar la presión económica sobre Irán, según un reporte
En contraste, un reporte del medio estadounidense Axios señaló el sábado que Trump y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, acordaron intensificar la presión económica sobre Irán, con especial foco en sus ventas de petróleo a China.
El informe, que cita a dos funcionarios estadounidenses, indicó que el acuerdo se produjo durante la reunión que Trump y Netanyahu mantuvieron el miércoles pasado en la Casa Blanca. “Acordamos avanzar con toda la fuerza en una política de máxima presión contra Irán, por ejemplo en lo que respecta a las ventas de petróleo iraní a China”, dijo un alto funcionario citado por Axios.
Sin embargo, ambos difirieron en cómo alcanzar ese objetivo: Netanyahu le dijo a Trump que un acuerdo confiable con Irán es inalcanzable y que probablemente sería violado, mientras que Trump afirmó que cree que un entendimiento es posible. “Veremos si es posible. Intentémoslo”, dijo Trump, según el funcionario estadounidense.
Asimismo, agregaron que Washington impulsará su campaña de máxima presión sobre Irán en paralelo a las negociaciones nucleares y a un refuerzo militar continuo en Oriente Medio, para mantener la opción de ataques si fracasan los esfuerzos diplomáticos.
Con más del 80% de las exportaciones de petróleo iraní destinadas a China, cualquier reducción en las compras chinas intensificaría de forma marcada la presión económica sobre Teherán y podría modificar sus cálculos hacia una mayor apertura en su programa nuclear.









