Al menos 12 personas murieron y otras 309 resultaron heridas en un ataque atribuido a los hutíes contra el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, la capital de Arabia Saudí, durante el sábado, según la autoridad saudí de aviación civil. Se trata del ataque más mortífero en suelo saudí desde mayo de 2015, cuando un atentado suicida reivindicado por el grupo terrorista Daesh contra una mezquita chií en la región de Qatif causó 21 muertos.
Entre los fallecidos figuran cuatro ciudadanos saudíes, dos bangladesíes y nacionales de EE.UU., Egipto, Jordania, Siria, Palestina y Sudán. Los equipos de emergencia trasladaron a los heridos a hospitales de la capital, donde algunos permanecían en estado crítico.
Uno de los pasajeros que presenció el ataque relató que se encontraba en la puerta 403 cuando vio cómo el impacto alcanzaba la puerta 401 y dejaba heridos a su alrededor. "Vi heridos delante de mis ojos. Todo el mundo corría", explicó a la agencia de noticias AFP.
El cierre del aeropuerto altera los vuelos y la vida cotidiana
Tras el ataque, las autoridades suspendieron temporalmente todas las operaciones aéreas para evaluar los daños y comprobar la seguridad de las instalaciones. La medida provocó importantes alteraciones en las conexiones regionales, mientras se recomendaba a los pasajeros consultar con sus aerolíneas antes de desplazarse al aeropuerto.
En concreto, Kuwait Airways canceló todos sus vuelos del sábado con origen o destino en Riad. Además, las embajadas de EE.UU., Canadá, Alemania y España recomendaron a sus ciudadanos evitar las instalaciones aeroportuarias. Un diplomático occidental señaló que varias representaciones diplomáticas habían prohibido a su personal utilizar el aeropuerto durante la semana siguiente.
Las consecuencias también alcanzaron a los centros educativos de la capital. El Ministerio de Educación saudí ordenó que las escuelas impartieran clases a distancia durante toda la semana, según correos electrónicos enviados a los padres. Se trata de la segunda vez en un mes que los centros educativos de Riad adoptan esta medida.
Por su parte, las autoridades sanitarias activaron un llamamiento extraordinario a médicos para atender a los heridos. Entre ellos había varios peregrinos que se dirigían a La Meca, según fuentes médicas.
Arabia Saudí promete represalias y la ONU condena el ataque
Ante la gravedad de la ofensiva, la coalición militar liderada por Arabia Saudí prometió una respuesta contundente contra los hutíes, a quienes responsabilizó del ataque. Su portavoz, el general de división Turki Al-Maliki, calificó lo ocurrido de "crimen de guerra" por las víctimas causadas entre los pasajeros civiles y el personal aeroportuario.
La condena también llegó desde Naciones Unidas. Su secretario general, António Guterres, expresó su conmoción por el balance de víctimas y reclamó el cese inmediato de los ataques contra civiles e infraestructuras civiles, que constituyen una violación del derecho internacional.
"Estoy profundamente conmocionado y condeno enérgicamente el ataque mortal de los hutíes del sábado contra el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, Arabia Saudí, que, según las informaciones, causó la muerte de 12 personas e hirió a cientos de civiles", escribió Guterres en la red social X.
Mientras tanto, la posibilidad de una respuesta internacional más amplia ha cobrado fuerza. Preguntado por una eventual participación estadounidense en acciones militares contra los hutíes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, respondió: "Puede que sí". Asimismo, calificó el ataque de "inaceptable" y afirmó que hablaría con el príncipe heredero saudí, Mohammed Bin Salman.

El Ejército yemení asegura haber matado a más de 1.150 hutíes
En paralelo a la escalada de ataques contra Arabia Saudí, el Ejército yemení afirmó haber matado a más de 1.150 combatientes hutíes en más de 1.900 bombardeos ejecutados durante las últimas 24 horas en varios frentes del país.
El portavoz de las Fuerzas Armadas yemeníes, el coronel de Estado Mayor Majid Abdullah Al-Nuzaili, informó en la red social X de que los ataques forman parte de la operación "Amanecer de Yemen", lanzada en los frentes oriental, occidental y suroccidental.
Según Al-Nuzaili, los bombardeos tuvieron como objetivo depósitos de armas y municiones, fortificaciones, campamentos y posiciones militares, alturas estratégicas, refuerzos, puntos de concentración de combatientes, posiciones de artillería y vehículos de transporte y abastecimiento. También afirmó que las fuerzas atacaron objetivos militares de alto valor en el interior de los territorios controlados por los hutíes.
El portavoz aseguró que las primeras evaluaciones sobre el terreno apuntaban a más de 1.150 combatientes "neutralizados". Asimismo, sostuvo que las operaciones destruyeron o inutilizaron más de 180 vehículos de combate, transporte y suministro, además de otros recursos militares.
Al-Nuzaili afirmó que la ofensiva había reducido la capacidad de maniobra y abastecimiento de los hutíes, así como sus posibilidades de mantener las operaciones militares. Añadió que las fuerzas terrestres gubernamentales continuaban avanzando, recuperando posiciones y tomando nuevas alturas estratégicas.
La escalada amenaza con ampliar la guerra de Yemen
Los ataques se producen en medio de una nueva escalada entre los hutíes y Arabia Saudí, que amenaza con extender los enfrentamientos más allá de Yemen. Para entender el origen de esta confrontación, hay que remontarse a septiembre de 2014, cuando los hutíes tomaron Saná, la capital yemení, y extendieron su control sobre amplias zonas del país. En marzo de 2015, Arabia Saudí encabezó una coalición militar para respaldar al Gobierno yemení reconocido internacionalmente y frenar el avance del grupo. Desde entonces, el país permanece sumido en un conflicto que ha enfrentado a los hutíes con las fuerzas gubernamentales y sus aliados.
Tras años de combates, en julio se rompió una tregua de cuatro años auspiciada por Naciones Unidas, lo que abrió una nueva etapa de enfrentamientos. En los últimos días, los hutíes han lanzado misiles y drones contra aeropuertos e instalaciones de Arabia Saudí. La coalición liderada por Riad, por su parte, aseguró haber interceptado misiles dirigidos contra territorio saudí y destruido plataformas de lanzamiento.
Al mismo tiempo, las fuerzas gubernamentales yemeníes, respaldadas por Arabia Saudí, han intensificado sus operaciones terrestres para recuperar territorios bajo control hutí. Según el Ejército yemení, la ofensiva incluye avances en varios frentes y combates cerca del estrecho de Bab Al-Mandeb, un paso marítimo estratégico que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por el que circulan mercancías y suministros energéticos. El Gobierno yemení anunció que la operación busca recuperar Saná y restablecer las instituciones estatales. Sin embargo, las cifras de bajas y los avances militares anunciados por las partes no han podido verificarse de forma independiente.






















