6 de febrero de 2026
Con este bombardeo, ascienden al menos a 128 las muertes por la campaña militar lanzada por EE.UU. en septiembre de 2025 contra presuntas rutas del narcotráfico en aguas del Caribe y el Pacífico, una operación que incluye ataques con drones, misiles y fuerzas navales.
El Comando Sur estadounidense sostiene que las embarcaciones atacadas participan en actividades ilícitas, pero no ha hecho públicas pruebas independientes que permitan verificar de forma concluyente estas acusaciones ni las identidades de las víctimas.
