Trump anuncia el envío de una gran flota militar hacia Irán, pese a que días antes parecía rebajar la tensión. Washington justifica la amenaza por la respuesta iraní a las protestas internas, pero el propio secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, ha admitido que esas protestas fueron provocadas por la presión económica estadounidense.
Bessent reconoció que las sanciones hicieron colapsar la economía iraní: caída de bancos, escasez de dólares, inflación y falta de importaciones. Eso empujó a la población a las calles. Un estudio de The Lancet estima que las sanciones occidentales han causado 38 millones de muertes desde 1970, al afectar directamente a civiles.
La ONU considera este tipo de castigo colectivo una violación del derecho internacional. Mientras tanto, EE.UU. ya ha desplegado portaaviones nucleares y destructores en Oriente Medio. La presión económica se combina ahora con presión militar.

