Cuba volvió al centro de las alertas internacionales este miércoles, luego de que sus sistema eléctrico sufriera un colapso parcial y dejara sin suministro a cerca de 3,4 millones de personas en cuatro provincias, según confirmó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE). Este apagón ocurre mientras la isla enfrenta una creciente presión, marcada por la severa escasez de petróleo. Al punto que la ONU advirtió que si no se garantiza el suministro de crudo, el país se enfrentaría a un colapso humanitario. En paralelo, La Habana señaló estar abierta al diálogo con Estados Unidos, aunque descartó cualquier negociación sobre su sistema constitucional.
En declaraciones a la cadena CNN en Español el miércoles, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, señaló que la isla enfrenta una “presión” a manos de Washington que ha impactado perjudicialmente al país, por lo que señaló que el diálogo sería una mejor alternativa que las medidas coercitivas. En ese sentido, apuntó a que La Habana está dispuesta a sostener con EE.UU. un diálogo “significativo”, pero sin poner sobre la mesa su sistema de gobierno.
“No estamos listos para discutir nuestro sistema constitucional, así como suponemos que Estados Unidos no está listo para discutir su sistema constitucional, su sistema político ni su realidad económica”, afirmó durante la entrevista. Además aclaró que si bien se han mantenido algunas comunicaciones con la Casa Blanca, no se ha establecido “un diálogo bilateral”.
Las declaraciones de Fernández de Cossío llegan después de que la semana pasada EE.UU. endureciera su postura ante la isla, amenazando con imponer aranceles a los países que le enviaran petróleo. La decisión, que apuntaría a aislar energéticamente a Cuba, se apoya en una declaración de “estado de emergencia” por la “amenaza excepcional” que, según el decreto publicado por la Casa Blanca, representa La Habana para la seguridad nacional estadounidense. Sin embargo, en su entrevista de este miércoles, Fernández de Cossío rechazó tal señalamiento: “Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos. No es agresiva contra Estados Unidos. No es hostil. No alberga terrorismo ni patrocina el terrorismo”.
De hecho, el ministro señaló que la isla estaría dispuesta a cooperar con Washington en áreas de interés común, como la lucha contra el narcotráfico, recordando que La Habana ha brindado ese tipo de colaboración en el pasado y podría mantenerla.
Este lunes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, había afirmado que su Gobierno mantenía diálogos con el liderazgo de Cuba, algo que desde La Habana se apresuraron por negar, señalando que no existen conversaciones formales.
Cuatro provincias quedan a oscuras
La compañía eléctrica UNE explicó que el colapso parcial en el sistema eléctrico nacional afectó a las provincias orientales de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. Según detalló, la caída en el servicio se debió a “un disparo” en una línea de alta tensión en la provincia de Holguín. Un disparo es una desconexión automática que se activa cuando una generadora registra valores anómalos en el flujo de la corriente.
De manera que el incidente provocó la salida del sistema de la central termoeléctrica Felton, la mayor generadora del oriente de la isla, así como de otra central y una estación de motores de la misma provincia.
El episodio se suma a una secuencia de fallas en el sistema eléctrico cubano. Se trata de la segunda caída parcial en poco más de cuatro meses y, en poco más de un año, el sistema eléctrico ha sufrido también cinco colapsos totales, algunos de los cuales tardaron días en ser restablecidos.
Además, el apagón ocurre mientras la isla atraviesa el asedio petrolero de EE.UU., que amenaza con empeorar aún más la situación.
El jefe de la ONU alerta de un "colapso" humanitario
Por su parte, el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, señaló este miércoles que el secretario general António Guterres está “muy preocupado” por la situación humanitaria en Cuba, que podría empeorar o colapsar si no cuenta con el crudosuficiente.
"El secretario general está muy preocupado por la situación humanitaria en Cuba, que empeorará o colapsará, si no se satisfacen sus necesidades de petróleo", declaró el portavoz Stéphane Dujarric.
Por su parte, Darío Álvarez, asesor de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA, por sus siglas en inglés) para América Latina y el Caribe, cuya base está en Panamá, advirtió que "el combustible es un factor clave para todo". “Lo utilizamos para transportar, para cocinar, para las plantas eléctricas que hemos llevado ahora, para que funcionen los hospitales, centros clínicos, para el bombeo del agua", explicó en conversación con la agencia de noticias AFP.
La alarma de Naciones Unidas responde a en un contexto de creciente presión internacional. Cuba, sometida desde 1962 a un embargo estadounidense, dependía en gran medida del petróleo de Venezuela, cuyos envíos cesaron tras la captura del mandatario, Nicolás Maduro, en una operación militar estadounidense el pasado 3 de enero.
Desde entonces, Trump ordenó suspender los envíos de crudo a La Habana y enfiló su retórica al señalar la isla de “nación fallida” y culpar a sus líderes por décadas de dificultades económicas. Más recientemente, añadió que México dejaría de enviarle petróleo a Cuba.
México no abandona a Cuba, pero envía “muy poco” petróleo
Justamente, de cara a las declaraciones de Trump sobre la suspensión del petróleo de México a Cuba, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a confirmar esta semana la intención de su Gobierno de enviar ayuda humanitaria a la isla. Además, señaló que mantiene gestiones diplomáticas con Washington para alcanzar un acuerdo que permita retomar el suministro de crudo.
Durante su habitual conferencia de prensa del martes, la mandataria explicó que su administración está evaluando los alcances del decreto firmado por Trump sobre los aranceles: “Se están usando todas las vías diplomáticas”. Sin embargo, reconoció que por ahora no existe un acuerdo para reanudar los envíos.
La mandataria también defendió con firmeza el apoyo de México a Cuba tanto en el plano comercial como humanitario y rechazó cualquier señalamiento de opacidad en la relación bilateral. “No hay nada escondido, no hay nada oscuro, no hay nada malo que se esté haciendo. México siempre ha apoyado a Cuba”, afirmó.
A su juicio, el respaldo a la isla trasciende a los gobiernos y responde a valores profundamente arraigados en la sociedad mexicana. “México no abandona a nadie. Ni a su pueblo ni a un pueblo que esté en sufrimiento”, sostuvo.
Aun así, el Gobierno mexicano admitió en días recientes que ha frenado temporalmente los envíos de crudo para evitar la activación de aranceles por parte de Estados Unidos, aunque reiteró que la asistencia humanitaria continuará.
En este contexto, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, aclaró que la petrolera estatal mantiene un único contrato comercial vigente con Cuba, bajo el cual los envíos de crudo y derivados ascendieron a 496 millones de dólares en 2025, una proporción marginal de sus ventas totales.
El directivo explicó que el suministro —inferior al 1% de la producción y al 0,1% de las ventas de Pemex— se rige por un contrato firmado en 2023 y se ejecuta en función de la disponibilidad de la empresa y las solicitudes del país caribeño, en línea con la política energética mexicana de priorizar el procesamiento interno del crudo.
Rusia “continuará suministrando petróleo a Cuba”
Mientras la escasez de petróleo persiste en Cuba, Rusia aseguró que mantendrá su respaldo energético a la isla.
“El petróleo ruso se ha suministrado a Cuba en numerosas ocasiones en los últimos años. Esperamos que esta práctica continúe”, declaró el embajador ruso en La Habana, Viktor Koronelli, en una entrevista con la agencia estatal RIA, publicada en la noche de este miércoles.
En paralelo, Yuri Ushakov, un asesor del Kremlin afirmó que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su homólogo de China, Xi Jinping, abordaron la situación en Cuba, Irán y Venezuela durante una reunión virtual celebrada este miércoles.
Ushakov señaló en una rueda de prensa que la conversación a puerta cerrada entre ambos mandatarios, que se prolongó durante una hora y 25 minutos, fue “sustantiva” y se centró en “los asuntos internacionales más urgentes”.
Según el asesor presidencial, ambos líderes también “contrastaron sus enfoques” respecto a la situación en Venezuela y Cuba, y se pronunciaron a favor de preservar el nivel de cooperación que Rusia y China han desarrollado con Caracas y La Habana.












