Israel reconoció por primera vez que ha matado a más de 71.000 palestinos durante su ofensiva en Gaza. El Ejército validó el balance del Ministerio de Salud de Gaza, que previamente había negado, informó el diario israelí Haaretz. No obstante, la cifra excluye a las personas desaparecidas y a quienes murieron por causas derivadas de la ofensiva, como hambre o enfermedades.
Según los registros del ministerio gazatí, el número de víctimas mortales asciende a 71.667 desde el inicio del genocidio israelí en el enclave palestino, el 7 de octubre de 2023. Las fuerzas de ocupación israelíes reconocieron además que estas cifras no contemplan a los desaparecidos, muchos de los cuales podrían permanecer enterrados bajo los escombros tras los bombardeos.
El diario agregó que el recuento oficial “incluye únicamente a quienes murieron directamente por fuego militar israelí”, y no contabiliza a las personas que fallecieron por inanición ni a causa de enfermedades agravadas por la ofensiva y el asedio.
En paralelo, la violencia continúa sobre el terreno. El Ejército israelí afirmó que este viernes mató a tres palestinos en la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, tras detectar a ocho personas saliendo de un túnel subterráneo.
El número real de víctimas podría ser mucho mayor
Distintas evaluaciones advierten que el número real de víctimas mortales podría ser considerablemente superior. Especialistas coinciden en que los datos del Ministerio de Salud de Gaza son conservadores y no reflejan plenamente las muertes provocadas por el hambre ni por enfermedades agravadas por el asedio prolongado. Varios estudios han apuntado a un balance sustancialmente más elevado, entre ellos, uno publicado por The Lancet en junio de 2024 estimó que las muertes podrían rondar las 190.000.
No obstante, cifras aún más elevadas fueron citadas por la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, quien alertó a mediados de septiembre de que la cifra real podría multiplicar por diez los registros oficiales. “Deberíamos empezar a pensar en 680.000, porque este es el número que algunos académicos y científicos señalan como la cifra real de muertos en Gaza”, afirmó.

A ello se suma el impacto devastador sobre familias enteras. Según informó Al Jazeera, al menos 2.700 familias palestinas habrían sido completamente aniquiladas durante la ofensiva israelí, quedando sin ningún sobreviviente.
La ofensiva israelí ha dejado además a más de 171.000 personas heridas, en su mayoría mujeres y niños.
Pese al alto el fuego, las fuerzas israelíes continúan restringiendo el ingreso de las cantidades acordadas de alimentos, medicamentos y materiales de refugio, mientras que las violaciones diarias del acuerdo han provocado la muerte de al menos 488 palestinos.
Municipio de Gaza alerta por grave escasez de agua del 90%
Mientras tanto, las fuerzas israelíes han destruido el 90% de la infraestructura civil, y la ONU estima en 7.000 millones de dólares el costo de la reconstrucción de Gaza, donde viven 2,4 millones de palestinos, incluidos 1,5 millones de desplazados.
Según el derecho internacional, Israel sigue siendo la potencia ocupante en Gaza, al mantener el control del espacio aéreo, la franja costera y todos los accesos vehiculares.
En este contexto de devastación generalizada, las autoridades locales advierten sobre el agravamiento de la crisis humanitaria. El Municipio de Gaza alertó sobre una creciente emergencia hídrica en la ciudad, señalando que una grave escasez de agua se intensifica tras los daños sufridos por una tubería clave.
En un comunicado difundido este miércoles, las autoridades del municipio informaron que una tubería de agua suministrada por la empresa israelí Mekorot fue dañada durante operaciones de excavación de las fuerzas israelíes al este de la ciudad, interrumpiendo una línea que cubría cerca del 70% de las necesidades hídricas actuales de Gaza.
La municipalidad señaló que la crisis se ve agravada por los graves daños a la infraestructura, incluida la destrucción de alrededor del 85% de los pozos de agua, lo que ha reducido drásticamente el suministro disponible. Antes de la ofensiva, la demanda diaria superaba los 100.000 metros cúbicos, pero hoy se registra un déficit cercano al 90%.
El comunicado añadió que la destrucción de unos 150.000 metros de redes de agua y los daños a una planta desalinizadora en Sudaniya han limitado las fuentes alternativas, mientras que la interrupción del conducto provocó cortes en amplias zonas de la ciudad, entre ellas el casco antiguo y los barrios de Zeitoun, Sabra y Tel Al-Hawa.
Israel reabre el paso fronterizo de Rafah en Gaza tras dos años de cierre
Mientras tanto, en el marco del acuerdo del alto el fuego, Israel anunció este viernes que reabrirá el paso fronterizo de Rafah, que conecta Gaza con Egipto, en ambos sentidos y a partir del domingo, permitiendo un movimiento limitado de personas tras dos años de cierre.
“De conformidad con el acuerdo de alto el fuego y la directiva del estamento político, el paso de Rafah se abrirá este domingo (1 de febrero) en ambos sentidos únicamente para el tránsito limitado de personas”, señaló el Ejército israelí en un comunicado.
Añadió que las salidas y entradas a Gaza a través del paso se coordinarán con Egipto y estarán sujetas a una autorización de seguridad previa por parte de Israel, bajo la supervisión de una misión de la Unión Europea.
El Ejército afirmó además que la reapertura permitirá el regreso de residentes que abandonaron Gaza durante la ofensiva, tras la correspondiente coordinación con Egipto y la obtención de la aprobación de seguridad israelí.















