El Ejército sirio lanzó una operación contra la organización terrorista YPG, la rama siria del grupo PKK, y remanentes del antiguo régimen en la localidad de Deir Hafir, en la provincia de Alepo, según informaron medios estatales.
En un comunicado difundido el viernes por la agencia oficial SANA, el Mando de Operaciones del Ejército señaló que las fuerzas comenzaron a atacar posiciones del YPG y de grupos aliados vinculados al antiguo régimen en la ciudad de Deir Hafir.
El mando indicó que los lugares atacados funcionaban como bases militares del grupo terrorista YPG y sus aliados, desde donde se lanzaban drones suicidas de fabricación iraní contra la ciudad de Alepo.
Asimismo, señaló que esos mismos sitios desempeñaban un papel clave en los bombardeos contra la zona rural oriental de Alepo y en el bloqueo que impedía a los civiles abandonar la zona.
Antes de iniciar la operación, el Ejército sirio emitió varias advertencias en las que anunció que atacaría las áreas utilizadas por el YPG “como punto de lanzamiento de sus operaciones terroristas contra la ciudad de Alepo y su zona rural oriental”.
En los últimos días, el Ejército de Siria había desplegado refuerzos cerca de Deir Hafir, tras expulsar la semana pasada a los terroristas del YPG de la ciudad de Alepo.
En su campaña terrorista contra Türkiye, el PKK, designado como organización terrorista por Türkiye, Estados Unidos y la Unión Europea, ha sido responsable de la muerte de más de 40.000 personas, entre ellas mujeres, niños, bebés y ancianos.
En marzo de 2025, la presidencia siria anunció un acuerdo para la integración de la organización terrorista YPG en las instituciones estatales, reafirmando la unidad territorial del país y rechazando cualquier intento de división.
En abril de 2025, las autoridades sirias firmaron un acuerdo separado sobre los barrios de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, que establece que ambos distritos sigan siendo partes administrativas de la ciudad de Alepo, respetando al mismo tiempo sus particularidades locales.
El acuerdo incluyó disposiciones que prohíben las manifestaciones armadas, limitan las armas a las fuerzas de seguridad interna y exigen la retirada de las fuerzas del YPG hacia zonas al este del río Éufrates, en el noreste de Siria.



















