Una semana después de la reapertura limitada del cruce de Rafah entre Gaza y Egipto, la única salida del enclave que no pasa por Israel, apenas un reducido grupo de palestinos ha logrado abandonar el territorio, en su mayoría enfermos y heridos, de acuerdo a autoridades locales. La situación pone de relieve cómo, pese al anuncio, la vida para la población gazatí sigue marcada por fuertes restricciones y escasas posibilidades de salir.
En términos concretos, alrededor de 180 palestinos pudieron partir de Gaza desde que volvió a permitirse el paso por Rafah el pasado 2 de febrero, indicaron funcionarios del enclave asediado. Durante casi dos años, esta salida estuvo cerrada por las fuerzas israelíes, quienes tomaron su control en medio de la ofensiva genocida de Tel Aviv contra el territorio palestino.
Entre el lunes y el jueves, 135 personas cruzaron desde Gaza hacia Egipto a través del paso, en su mayoría pacientes y sus acompañantes, según Ismail Al-Thawabteh, jefe de la Oficina de Prensa del enclave. Esta cifra fue confirmada por la Media Luna Roja Palestina.
“Las estadísticas oficiales sobre el movimiento en el cruce de Rafah desde el lunes 2 de febrero de 2026 hasta el jueves 5 de febrero de 2026 muestran una severa restricción de la circulación”, añadió Thawabteh. Además, informó que el paso se cerró el viernes y el sábado.
El domingo, otras 44 personas abandonaron Gaza hacia Egipto a través del paso, indicó a la agencia de noticias AFP Mohammed Abu Salmiya, director del principal hospital del territorio, Al-Shifa. Entre ellos había 19 pacientes, mientras que el resto eran sus acompañantes, detalló.
Una fuente en la frontera del lado egipcio también confirmó la cifra de palestinos que atravesaron el paso el domingo, lo que elevó el total a 179 personas que salieron de Gaza.
“Mi hijo resultó herido durante la ofensiva y le colocaron una placa metálica en la pierna durante un año y medio”, declaró a AFP Rajaa Abu al-Jadian mientras se preparaba para cruzar en la mañana de este domingo. “Nos dijeron que había que retirársela para evitar más daños”.
El tránsito a través del paso también se produce en sentido contrario, con decenas regresando a Gaza durante el mismo periodo. En este contexto, Thawabteh señaló a AFP que 88 personas entraron en Gaza desde Egipto desde la reapertura del cruce, a menudo reencontrándose con sus familias entre lágrimas.
La reapertura de Rafah fue exigida por Naciones Unidas y organizaciones humanitarias durante mucho tiempo. Justamente, constituye un elemento clave del plan de paz para Gaza que ha impulsado el presidente de EE.UU., Donald Trump.
Abu Salmiya señaló la semana pasada que alrededor de 20.000 pacientes en Gaza requieren tratamiento urgente, incluidos 4.500 niños.
Líder de Hamás exige la retirada israelí de toda Gaza
Mientras tanto, un alto líder del grupo de resistencia palestino Hamás, Khaled Meshal afirmó que el grupo no entregará sus armas hasta que Israel retire sus tropas por completo de Gaza. También reiteró que Hamás no aceptará una intervención extranjera en el enclave, en un claro rechazo a las exigencias de Estados Unidos e Israel.
“Criminalizar la resistencia, sus armas y a quienes la llevaron a cabo es algo que no debemos aceptar”, señaló el líder en una conferencia celebrada en Doha este domingo.
“Mientras haya ocupación, habrá resistencia. La resistencia es un derecho de los pueblos bajo ocupación… algo de lo que las naciones se enorgullecen”, afirmó Meshal, quien anteriormente dirigió el grupo.
En paralelo a estas declaraciones y a los intentos de poner fin a la ofensiva en la región, se ha establecido un comité tecnocrático palestino con el objetivo de asumir la gestión cotidiana en la devastada Gaza, aunque sigue sin estar claro si, o cómo, se abordará la cuestión de desarme.
El comité opera bajo la “Junta de Paz”, una iniciativa lanzada por Trump.
Concebida originalmente para supervisar la tregua en Gaza y la reconstrucción posterior a la ofensiva, el mandato de la junta se ha ampliado desde entonces, lo que ha suscitado preocupaciones entre los críticos de que podría convertirse en un rival de Naciones Unidas.
Trump presentó la junta en el Foro Económico Mundial celebrado el mes pasado en la estación alpina suiza de Davos, donde líderes y funcionarios de casi dos decenas de países se unieron a él para firmar su carta fundacional.
Ante estas presiones, Hamás ha reiterado en repetidas ocasiones que el desarme es una línea roja, aunque ha señalado que podría considerar entregar sus armas a una futura autoridad de gobierno palestina.
Los ataques israelíes se mantienen en Gaza
En paralelo, las fuerzas israelíes continúan sus ataques letales en Gaza, pese al alto el fuego que entró en vigencia desde octubre pasado. En la mañana de este lunes, militares de Tel Aviv mataron a cuatro palestinos en el este de Rafah.
Las fuerzas israelíes afirmaron que identificaron a cuatro individuos armados saliendo de una abertura subterránea y que estos abrieron fuego contra tropas de la 7ª Brigada, lo que llevó a las tropas a responder con disparos y matar a los cuatro.
En las últimas semanas, Tel Aviv ha informado de la muerte de decenas de palestinos en Rafah con el argumento de que salían de túneles.
El alto el fuego buscaba detener la ofensiva que Israel lanzó en octubre de 2023, durante la que ha matado a cerca de 72.000 palestinos, la mayoría mujeres y niños, y herido a más de 171.000. Debido a los incesantes ataques, alrededor del 90% de la infraestructura de Gaza ha quedado destruida.














