Nasry “Tito” Asfura asumió este martes la presidencia de Honduras para el periodo 2026-2030 en una ceremonia celebrada en la sede del Parlamento, en Tegucigalpa.
A su llegada, el presidente ingresó al hemiciclo acompañado de su esposa, Lissette Del Cid, y vistiendo un traje azul oscuro. El acto contó con la presencia de representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país.
Durante la ceremonia se realizó el canto del himno nacional, una bendición religiosa, la juramentación de la Constitución, la imposición de la banda presidencial azul y blanca y el resguardo de cadetes militares. El evento tuvo una duración aproximada de una hora.
En su primer discurso como presidente, de 12 minutos, Asfura se refirió a la reducción del Estado, la seguridad, la salud, la economía y la paz. En su intervención no mencionó a la comunidad internacional ni a administraciones anteriores.
Posteriormente, tras asumir el cargo, Asfura firmó un decreto para autorizar la venta del avión presidencial adquirido durante el Gobierno de Juan Orlando Hernández y que no fue utilizado durante la administración de la presidenta saliente, Xiomara Castro, quien gobernó entre 2022 y 2026.
En paralelo, en los alrededores del Parlamento se concentraron simpatizantes del nuevo presidente, mientras la zona permaneció bajo un despliegue de seguridad. A continuación, Asfura se dirigió a un escenario instalado en el exterior, donde se dirigió a los asistentes, sin ofrecer declaraciones a los medios de comunicación.
Asfura asumió la presidencia tras las elecciones celebradas el 30 de noviembre, cuyos resultados oficiales se publicaron con un mes de retraso. En esos comicios obtuvo la victoria frente al candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla. Por su parte, el partido Libre, de la presidenta saliente, denunció irregularidades en el proceso electoral.















