El Gobierno de Siria exigió que el grupo terrorista PKK/YPG, que en ese país opera bajo el nombre de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés), se retire de los barrios Sheikh Maqsoud y Al-Ashrafieh de Alepo, señalando que su presencia viola un acuerdo previo y socava la seguridad en la ciudad.
En un comunicado difundido este miércoles por la agencia de noticias estatal SANA, Damasco señaló que las declaraciones de las SDF sobre la situación en Alepo contienen “imprecisiones fundamentales” y no reflejan la realidad en el terreno, además de ir en contravía del acuerdo de marzo de 2025.
El gobierno enfatizó que la afirmación de las SDF de no tener presencia militar dentro de Alepo “equivale a un reconocimiento explícito de que no desempeña ningún papel de seguridad ni militar en la ciudad”. Asimismo, recalcó que la responsabilidad de mantener la seguridad y proteger a los residentes recae exclusivamente en el Estado sirio.
Además, subrayó que la protección de todos los ciudadanos “es una responsabilidad nacional y legal fija, que se ejerce sin discriminación”, rechazando los intentos por presentar las medidas de seguridad como dirigidas a una comunidad específica.
El comunicado agregó que las personas desplazadas de las zonas de tensión eran únicamente civiles, todos ciudadanos kurdos que abandonaron sus barrios por temor a la escalada y buscaron refugio en áreas bajo control estatal, un hecho que, según Damasco, demuestra confianza en la capacidad del Estado para brindar protección y refuta las afirmaciones sobre amenazas dirigidas contra ellos.
Nuevo llamado a la retirada de grupos armados
Las medidas adoptadas en los barrios Sheikh Maqsoud y Al-Ashrafieh están “destinadas únicamente a preservar la seguridad y prevenir la actividad armada dentro de las zonas residenciales o su uso como instrumento de presión contra la ciudad”, al tiempo que se garantiza la seguridad de los civiles y la protección de la propiedad, agregó el comunicado.
En ese contexto, Damasco renovó su llamado a los grupos armados de ambos barrios para que se retiren. En ese aspecto, subrayó la necesidad de mantener a los civiles al margen de disputas políticas o mediáticas, rechazando la retórica inflamatoria que podría alimentar tensiones y desestabilizar Alepo.
El gobierno enfatizó que “cualquier abordaje sobre la situación en Alepo debe basarse en la soberanía del Estado y la unidad territorial, y debe garantizar la seguridad y dignidad de todos los ciudadanos sin excepción”.
Por su parte, las SDF habían afirmado previamente que “no tienen presencia militar en la ciudad de Alepo”, alegando haberse retirado “de manera abierta y pública frente a medios de comunicación bajo un acuerdo claro”. El grupo agregó que había entregado el manejo de la seguridad en Alepo a las fuerzas de seguridad internas.

Escalada de tensiones
Estas declaraciones se producen en medio de crecientes tensiones y desplazamientos en partes de Alepo, mientras las SDF renovaron ataques a los barrios residenciales por segundo día consecutivo este miércoles. Esto ocurre apenas un día después de que al menos cinco personas murieran y otras 27 resultaran heridas en una serie de ataques del grupo en la ciudad desde el martes.
En respuesta, el ejército sirio señaló que las posiciones militares de las SDF en los barrios Sheikh Maqsoud y Al-Ashrafieh son “objetivos legítimos” tras la escalada del grupo y los “asesinatos masivos” registrados en la provincia.
El 10 de marzo de 2025, la presidencia siria anunció la firma de un acuerdo para la integración de las SDF en las instituciones estatales, reafirmando la unidad territorial del país y rechazando cualquier intento de división.
Sin embargo, las autoridades sirias señalaron que, en los meses transcurridos, las SDF no han mostrado esfuerzos por cumplir los términos del acuerdo.














