Según el informe de la ONG Caminando Fronteras, 2024 se ha convertido en el año más mortífero en la historia migratoria moderna de España. Más de 10,400 personas murieron intentando llegar a sus costas, con un promedio alarmante de 30 muertes diarias en el mar.
La ruta atlántica hacia las Islas Canarias sigue siendo la más peligrosa, donde casi 10,000 migrantes perdieron la vida este año. Además, 131 embarcaciones desaparecieron sin dejar rastro.
El informe destaca que, en el 69% de los casos, la falta de respuesta de los servicios de búsqueda y rescate fue un factor determinante en las tragedias.
El número de mujeres y niños migrantes también ha aumentado, muchos de ellos desplazados por conflictos armados o los efectos del cambio climático. Se estima que alrededor de 2,000 mujeres y niños murieron en el mar en 2024.

















