Israel vuelve a poner en jaque la ya limitada e insuficiente ayuda humanitaria que logra entrar a Gaza. Este domingo, Tel Aviv comenzó a revocar las licencias de operación de 37 organizaciones internacionales –vitales para los palestinos que intentan sobrevivir en el enclave– bajo el argumento de que incumplieron los requisitos de las nuevas normas de registro, de acuerdo a la emisora israelí KAN.
Entre las afectadas se encuentran destacadas organizaciones humanitarias no gubernamentales e independientes que trabajan en Gaza, como Médicos Sin Fronteras, el Consejo Noruego para los Refugiados, Oxfam y Ayuda Médica para los Palestinos. Y ahora, los grupos de ayuda han alertado que esto amenaza frontalmente su capacidad para asistir a los miles de palestinos en dificultades que lo necesitan.
Justamente, estas organizaciones realizan actividades de todo tipo, desde proporcionar tiendas de campaña y agua hasta apoyar hospital e instalaciones médicas. Sin embargo, el impacto general y a largo plazo está marcado por la incertidumbre.
La prohibición de Israel
El martes pasado, el Gobierno de Israel comenzó a enviar notificaciones oficiales a decenas de organizaciones internacionales, informándoles que sus licencias serían canceladas a partir de enero de 2026, y exigiéndoles que cesaran sus actividades antes de marzo del mismo año.
"Tras la entrada en vigor del mecanismo de registro para organizaciones internacionales en Gaza, ha comenzado el proceso de prohibición de operaciones a 37 organizaciones internacionales", declaró la emisora KAN en su reporte.
Israel afirma que "estas organizaciones transfirieron colectivamente menos del 1% del total de la ayuda humanitaria durante la ofensiva, y que el alcance de la ayuda no se verá afectado por esta decisión", añadió la emisora.

El reporte también sostuvo que investigaciones de seguridad supuestamente habían revelado la participación de empleados de una de las organizaciones en "actividades terroristas", señalando que, en dos casos principales, el grupo humanitario ocultó información completa sobre la identidad y las funciones de su personal. Sin embargo, el diario israelí Haaretz, señaló que la decisión tomada por Tel Aviv en noviembre para revocar las licencias se basa en motivos puramente políticos.
Cabe recordar que Israel ya había tomado medidas similares contra la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). En 2024, el Parlamento israelí aprobó una ley que prohibía las actividades de la UNRWA en su territorio, señalando la supuesta participación de algunos empleados de la agencia en la incursión del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, la UNRWA ha negado reiteradamente estas acusaciones, y la ONU ha afirmado que la agencia se adhiere a estrictos estándares de neutralidad. Tel Aviv tampoco mostró evidencia para respaldar su acusación.
¿Qué pasará ahora?
El impacto más inmediato de la revocación de las licencias es que Israel ya no permitirá que los grupos lleven suministros a Gaza ni envíen personal internacional al territorio. Tel Aviv además dispuso que todos los grupos suspendidos deben detener sus operaciones antes del 1 de marzo.
Sin embargo, a algunas organizaciones humanitarias ya se les había prohibido suministrar ayuda en Gaza.
El Consejo Noruego para los Refugiados, por ejemplo, afirmó que no se le permitió llevar suministros a Gaza en 10 meses, lo que le ha obligado a distribuir tiendas de campaña y ayuda traída por otros grupos.
En una declaración conjunta emitida el pasado martes, la ONU y las principales ONG afirmaron que el número de organizaciones humanitarias que aún cuentan con licencia israelí "no se acerca al necesario para satisfacer las necesidades básicas inmediatas" en Gaza.

A lo que se suma que la prohibición sobrecarga aún más las operaciones de ayuda humanitaria, especialmente cuando los más de dos millones de palestinos del enclave siguen sufriendo hambre y escasez de suministros a pesar del alto el fuego que entró en vigor en octubre pasado.
La ONU afirma que, si bien se intenta hacer frente a la hambruna, más de una cuarta parte de las familias aún comen solo una vez al día y los precios de los alimentos siguen siendo inaccesibles para muchos. También más de un millón de personas necesitan mejores tiendas de campaña ante las tormentas invernales que azotan el territorio.
¿Por qué se revocaron las licencias?
A principios de este año, Israel introdujo nuevos y estrictos requisitos de registro para las agencias de ayuda humanitaria que trabajan en Gaza. En particular, exigió a los grupos que proporcionaran los nombres y datos personales de sus trabajadores locales e internacionales y anunció que prohibiría a ciertos grupos por una larga lista de críticas a Israel.
El proceso de registro está supervisado por el Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo de Israel, dirigido por un miembro de extrema derecha del partido gobernante Likud.
Tel Aviv afirma que las normas buscan evitar que el grupo de resistencia palestino Hamás y otros se "infiltren en las organizaciones", algo que afirma sin proporcionar pruebas.
Tanto la ONU –que lidera el programa de ayuda humanitaria masiva en Gaza– como grupos independientes han negado las acusaciones y las afirmaciones israelíes del supuesto desvío de suministros de ayuda por parte de Hamás.
Además, las organizaciones de ayuda humanitaria afirman que no cumplieron con las exigencias de Israel, en parte, porque temían que entregar información de su personal pudiera ponerlos en peligro.
Más de 500 trabajadores humanitarios han muerto en Gaza durante los dos años de la ofensiva genocida de Tel Aviv, según las Naciones Unidas. Los grupos también afirmaron que Israel fue impreciso sobre cómo utilizaría los datos.
"Exigir listas de personal como condición para acceder al territorio es una extralimitación escandalosa", declaró este viernes Médicos Sin Fronteras (MSF). Y añadió que las autoridades israelíes habían rechazado sus intentos de encontrar alternativas.
Ahora, las organizaciones humanitarias tienen una semana a partir del 31 de diciembre para apelar el proceso.
Servicios médicos podrían sufrir el mayor impacto
Las ONG independientes desempeñan un papel fundamental en el apoyo al sector de salud de Gaza, devastado por dos años de bombardeos israelíes incesantes y restricciones de suministros.
MSF afirmó que la decisión de Tel Aviv tendría un impacto catastrófico en su labor en Gaza, donde proporciona financiación y personal internacional a seis hospitales, además de gestionar dos hospitales de campaña y ocho centros de atención primaria, clínicas y puestos médicos. También administra dos de los cinco centros de estabilización de Gaza, donde ayuda a niños con desnutrición severa.
Sus equipos trataron 100.000 casos de trauma, realizaron cirugías a 10.000 pacientes y atendieron un tercio de los partos en Gaza, según la organización. Esta cuenta con 60 empleados internacionales en Cisjordania ocupada y Gaza y más de 1.200 empleados locales, la mayoría profesionales médicos.
Desde que comenzó el alto el fuego a principios de octubre de este año, MSF ha transportado alrededor del 7% de las 2.239 toneladas de suministros médicos que Israel ha permitido ingresar a Gaza, según un panel de seguimiento de la ONU. Esto la convierte en el mayor proveedor de suministros médicos después de las agencias de la ONU y la Cruz Roja, de acuerdo a las cifras de Naciones Unidas.
Médicos del Mundo, otro grupo cuya licencia está siendo suspendida, gestiona otras cuatro clínicas de atención primaria.
Si bien es probable que las operaciones de los 37 grupos en Cisjordania ocupada permanezcan abiertas, aquellos con oficinas en Jerusalén Este ocupada, que Israel considera su territorio, podrían verse obligados a cerrar.
Suspensión de suministros
Muchos de los 37 grupos ya tenían prohibido el ingreso de suministros a Gaza desde marzo, afirmó Bushra Khalidi, responsable de políticas de Oxfam para Israel y los territorios palestinos ocupados, a la agencia de noticias AP.
Lo que cambia con la revocación formal de la licencia es que "estas prácticas ahora están formalizadas, lo que otorga a Israel total impunidad para restringir las operaciones y excluir a las organizaciones con las que no está de acuerdo", explicó.
Algunos grupos han optado por comprar suministros dentro de Gaza en lugar de importarlos, pero esto es más lento y costoso, añadió. Otras organizaciones recurrieron a las reservas, redujeron la distribución y tuvieron que trabajar con equipos rotos o en mal estado porque no podían traer nuevos.
Amed Khan, un filántropo humanitario estadounidense que ha estado donando medicamentos y nutrición de emergencia para niños en Gaza, afirmó a AP que el impacto se extiende más allá de los grupos de ayuda.
Él depende de las ONG para recibir y distribuir los suministros, pero cuantos menos grupos aprueba Israel, más difícil es encontrar uno.
"Es una muerte por burocracia", afirmó.
Israel sigue atacando y matando pese a alto el fuego
El ejército de Israel mató a tres palestinos este domingo y llevó a cabo una serie de ataques aéreos en diversas zonas de Gaza.
Un palestino murió después de que un dron israelí abriera fuego en una zona de la que el ejército se había retirado en virtud del acuerdo de alto el fuego, en el noroeste de la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, según informó una fuente médica a la agencia de noticias Anadolu. Las fuerzas israelíes también mataron a un pescador.
Además, fuentes locales indicaron que las fuerzas navales israelíes dispararon contra las costas de Jan Yunis y Rafah, en el sur de Gaza, el domingo por la mañana.
Asimismo, en el noroeste de Rafah, una fuente médica informó que otro palestino recibió un disparo en la cabeza por parte del Ejército de Israel, describiendo su estado como "crítico". Fuentes locales indicaron que la zona donde el palestino resultó herido se encuentra entre aquellas de las que el ejército israelí se retiró tras la tregua.
Además, un joven de 15 años murió por disparos israelíes en la zona de Joura Al-Lout, al sur de Jan Yunis, indicó Anadolu. Otro palestino sufrió una herida de bala en el muslo después de que la armada israelí abriera fuego frente a la costa de Deir Al-Balah, en el centro de Gaza, agregó.
Mientras tanto, el ejército de Tel Aviv ejecutó demoliciones de edificios residenciales en el este de Jan Yunis, acompañadas de bombardeos de artillería en zonas bajo su control en virtud del acuerdo. En el centro de Gaza, vehículos militares israelíes abrieron fuego indiscriminado hacia las zonas orientales del campo de refugiados de Bureij.
Desde que entró en vigor el acuerdo de alto el fuego el 10 de octubre, el ejército israelí ha cometido cientos de violaciones, matando a 420 palestinos e hiriendo a otros 1.184, según el Ministerio de Salud de Gaza.
El alto el fuego puso fin al genocidio israelí de dos años que mató a casi 71.400 palestinos, la mayoría mujeres y niños, hirió a más de 171.200 y dejó el enclave en ruinas. No obstante, se cree que las cifras son mucho mayores.
Sin embargo, a pesar del acuerdo de tregua, los ataques mortales de Israel contra Gaza continúan.














