Los disparos mortales contra un hombre en Minneapolis este sábado se suman a la creciente ola de incidentes letales relacionados con agentes migratorios de EE.UU., en medio de la intensificación de la política del presidente Donald Trump este mes. Los hechos registrados han aumentado el escrutinio sobre las acciones de mano dura con respecto a la inmigración, a medida que las críticas también crecen.
El incidente –que cobró la vida de un ciudadano estadounidense identificado en los reportes como Alex Pretti, de 37 años– es uno de los cinco tiroteos que sólo en enero han involucrado a agentes federales del inmigración cuando realizaban operaciones de control. En otro de los episodios una mujer estadounidense, Renee Good, murió también por los disparos que recibió. A lo que se suma que al menos seis inmigrantes han muerto este mes en custodia federal de inmigración, a un ritmo inusualmente rápido.
El Gobierno de Trump ha intensificado drásticamente el control migratorio con un presupuesto de 170.000 millones de dólares para agencias federales relacionadas con inmigración hasta septiembre de 2029, lo que representa una cifra histórica.
Minneapolis se ha convertido en el foco de las medidas de mano dura del presidente este mes, con unos 3.000 agentes desplegados. Miles de manifestantes salieron a las calles el pasado viernes a pesar de las inclementes temperaturas bajo cero para expresar su rechazo a las disposiciones de Trump y para exigir que retire a los oficiales, en lo que funcionarios de Minnesota han calificado de una ocupación.
Sin embargo, siguiendo la retórica desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha argumentado que las operaciones militarizadas son necesarias para expulsar a “criminales” de Estados Unidos. Sin embargo, muchos de los arrestados fueron detenidos únicamente por posibles violaciones civiles a la ley de inmigración, el equivalente legal a una infracción de tránsito.
Este es un recuento detallado sobre las muertes vinculadas a la política migratoria federal de Estados Unidos y de las versiones, a menudo contradictorios, sobre lo ocurrido en cada caso.
Tiroteos mortales en Minnesota
Pretti, el hombre que murió en Minneapolis el sábado, era un ciudadano estadounidense, enfermero titulado y poseía un arma de fuego con las debidas autorizaciones legales.
El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés) señaló que un agente de la Patrulla Fronteriza disparó contra el hombre, quien se resistió a los intentos de los oficiales por desarmarlo. Sin embargo, líderes locales cuestionaron esa versión.
En videos captados por testigos, los cuales verificó por la agencia de noticias Reuters, se observa cuando agentes rocían con gas pimienta a Pretti y a otros manifestantes mientras él los graba con su teléfono móvil. No se ve ningún arma. Después de que múltiples agentes lo derriban al suelo, uno desenfunda su arma y se pueden escuchar múltiples disparos.
El tiroteo ocurrió semanas después de la muerte de Renée Good a principios de este mes, cuando Jonathan Ross, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés), disparó contra su vehículo.
Horas después de ese tiroteo, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, llamó a Good una “terrorista doméstica” que intentó embestir al oficial de ICE con su vehículo, aunque el departamento no ha presentado ninguna pruebade un vínculo con el terrorismo. El video muestra que Ross disparó mientras el auto de Good pasaba junto a él.

ICE y la Patrulla Fronteriza disparan a sospechosos
A eso se suma que agentes federales han estado involucrados en otros tres tiroteos este mes durante operaciones migratorias.
El día después de la muerte de Good, un miembro de la Patrulla Fronteriza disparó e hirió a un hombre y una mujer venezolanos en Portland, Oregon, después de lo que el DHS describió como “una control de tránsito focalizado”.
El departamento dijo que el conductor, el inmigrante venezolano Luis Nino-Moncada, intentó atropellar a los agentes antes de que el oficial disparara, hiriendo a Nino-Moncada y a su pasajera, otra mujer venezolana.
Posteriormente, el DHS acusó a Nino-Moncada de agredir a un agente. La mujer que iba con él, Yorlenys Zambrano-Contreras, se declaró culpable esta semana de entrar ilegalmente a EE.UU. en 2023.
El 15 de enero, un agente de ICE disparó a Julio Cesar Sosa-Celis en la pierna en Minneapolis, cuando supuestamente intentó huir de las autoridades, según la versión del Departamento de Seguridad Nacional. En ese momento, el DHS sostuvo que Sosa-Celis, un inmigrante venezolano, y otros dos hombres, golpearon a un oficial con una pala de nieve y un palo de escoba, lo que provocó el tiroteo.
Sin embargo, documentos judiciales revelados esta semana contienen una historia diferente. Una declaración jurada del FBI dijo que los oficiales de ICE habían escaneado una placa registrada a nombre de otra persona sospechosa de una violación migratoria, lo que los llevó a perseguir a la persona equivocada antes de la presunta agresión y tiroteo.
Aumentan las muertes bajo custodia migratoria
Al menos seis personas han muerto en centros de detención de ICE desde principios 2026, tras al menos 30 fallecimientos registrados bajo custodia de la agencia el año pasado, un máximo en las últimas dos décadas.
La muerte del inmigrante cubano Geraldo Lunas Campos recibió el mayor escrutinio después de que autoridades federales proporcionaran versiones cambiantes de lo ocurrido.
Inicialmente, ICE dijo que Lunas murió el 3 de enero en un campo de detención de la era Trump en los terrenos de una base militar estadounidense en Texas después de experimentar “un síndrome médico”.
Luego de que el diario The Washington Post reportara que la muerte probablemente sería clasificada como homicidio por el médico forense del condado de El Paso, el DHS emitió una nueva declaración diciendo que Lunas intentó suicidarse y luego se resistió a los oficiales de seguridad y murió.
El médico forense publicó un informe esta semana que determinó que la muerte fue un homicidio debido a “asfixia por compresión de cuello y torso”, según reportó el medio.
El 14 de enero, otros dos inmigrantes detenidos murieron: un hombre nicaragüense encontrado inconsciente en un centro llamado East Camp Montana, y un hombre mexicano hallado también inconsciente en otra instalación de detención en Georgia, según ICE.
Ambas muertes permanecen bajo investigación, pero ICE dijo que se presume que el hombre nicaragüense, Victor Manuel Díaz, se suicidó.
Las otras muertes ocurrieron en Houston, Filadelfia e Indio, California, de acuerdo ICE.
Trump incrementó la detención migratoria a niveles récord, con 69.000 personas detenidas a principios de enero, según estadísticas de ICE. Asimismo, aproximadamente el 43% de los detenidos capturados por la agencia no tenían cargos penales ni condena, según mostraron las cifras.












