El despliegue militar de EE.UU. en Oriente Medio no es lo único que se ha ido acumulando en su tensa relación con Irán: la retórica de cada parte también ha subido de temperatura rápidamente tras su ronda de negociación nuclear en Ginebra el martes. Al punto que Teherán advirtió, a través de su misión diplomática ante la ONU este jueves, que si se enfrenta a una agresión militar considerará como “objetivos legítimos” las bases y activos que Washington –al que calificó de "fuerza hostil"– tiene en la región. Una reacción que llegó horas después de una serie de comentarios del presidente de EE.UU., Donald Trump, acerca de que Irán debe alcanzar un “acuerdo significativo” en el diálogo nuclear durante los próximos 10 días o "sucederán cosas malas".
Justamente, de acuerdo a la misiva de la misión de Irán obtenida por la agencia de noticias Anadolu, la retórica de Trump con respecto a Teherán "indica un riesgo real de agresión militar". Y, tras señalar que repetidamente ha declarado “al mayor alto nivel que no busca escalar las tensiones ni iniciar ninguna guerra”, Irán sostuvo que ante una “agresión militar” responderá “con decisión y proporción” como parte de su derecho a la defensa propia.
"Todas las bases, instalaciones y activos de la fuerza hostil en la región constituirían objetivos legítimos en el contexto de la respuesta defensiva de Irán", subrayó la misión. A lo que añadió que "Estados Unidos asumiría la responsabilidad plena y directa de cualquier consecuencia impredecible e incontrolada".
La carta además condenó una publicación de Trump en redes sociales el pasado 18 de febrero como "una amenaza pública explícita de uso de la fuerza" contra Teherán. En su mensaje en Truth Social de ese momento, el mandatario estadounidense se refirió al posible uso de las instalaciones militares en la isla Diego García y la base de la RAF Fairford en Inglaterra. "Si Irán decide no llegar a un acuerdo, podría ser necesario que Estados Unidos utilice Diego García y el aeródromo ubicado en Fairford para erradicar un posible ataque de un régimen altamente inestable y peligroso", escribió.
"Dada la volátil situación en la región y el persistente movimiento y acumulación de equipo y activos militares por parte de Estados Unidos, una declaración tan beligerante del presidente de EE.UU. no debe ser tratada como mera retórica", recalcó la carta.
Un “acuerdo significativo” pronto
Pero esas no son las únicas declaraciones del mandatario estadounidense que han inquietado a Irán. Este jueves, durante la ceremonia de inauguración de la Junta de Paz de Gaza, Trump sostuvo que Teherán debe llegar a un “acuerdo significativo” en las negociaciones con Washington en un plazo de 10 días. De no ser así, continuó, "sucederán cosas malas". Y, mientras amasa fuerzas navales y aéreas en Oriente Medio, agregó que la Casa Blanca tal vez "tendría que dar un paso más allá" con respecto a Irán. "Lo descubrirán probablemente en los próximos 10 días", puntualizó.
Luego, en lo que trató de presentar como invitación con tono de advertencia, añadió: "Ahora es el momento de que Irán se una a nosotros en un camino que completará lo que estamos haciendo. Si se unen a nosotros, será fantástico. Si no se unen, también será fantástico, pero será un camino muy diferente". Entonces reiteró que Teherán "no puede seguir amenazando la estabilidad de toda la región" y debe llegar a un acuerdo.
En esa línea, afirmó que sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, forjaron una sólida relación de trabajo con los representantes iraníes durante las negociaciones nucleares, por lo que estas avanzaban satisfactoriamente. "Irán es un punto de conflicto en este momento, se están reuniendo y mantienen una buena relación con los representantes iraníes", declaró.
En su momento, el vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, describió las conversaciones en Ginebra del martes como productivas "en ciertos aspectos", pero afirmó que Teherán "aún no está dispuesto" a ceder en las "líneas rojas" de Trump. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, calificó el ambiente de "más constructivo".
Los comentarios de Trump, además, se produjeron poco después de que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, emitiera su propia advertencia a Irán diciendo: "Si los ayatolás cometen un error y nos atacan, recibirán una respuesta que ni siquiera pueden imaginar".
Acumulación de fuerzas
El ahora escalado tono entre las partes tiene como antesala, justamente, la segunda ronda de conversaciones entre EE.UU. e Irán, con mediación de Omán, que se realizó en Ginebra.
Las advertencias se emitieron días después de que Estados Unidos e Irán mantuvieran una segunda ronda de conversaciones con mediación omaní el martes. Washington sigue insistiendo en que busca evitar que Irán produzca una bomba nuclear, algo que Teherán ha rechazado consistentemente al señalar que su programa nuclear es de carácter pacífico, tiene fines civiles y avanza de acuerdo a las normas del Organismo Internacional de la Energía Atómica.
Estados Unidos ha estado desplegando crecientemente sus fuerzas militares cerca de Irán, incluyendo buques de guerra, aviones de combate y aviones de reabastecimiento, sentando las bases para una posible ofensiva sostenida, si Trump da la orden.

De hecho, Washington ha ordenado el envío de un segundo portaaviones a la región. El primero, el USS Abraham Lincoln y sus casi 80 aviones, se encontraba a unos 700 kilómetros de la costa iraní el domingo, según mostraron imágenes satelitales.
Teherán ha buscado demostrar su propio poderío militar, con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán realizando maniobras de guerra a principios de esta semana en el estrecho de Ormuz. Los políticos iraníes han amenazado repetidamente con bloquear este paso, una importante vía global para el petróleo y el gas. Incluso, el temor a un conflicto ha disparado los precios del petróleo esta semana.
Congreso de EE.UU. evalúa propuesta para limitar acciones contra Irán
Los legisladores estadounidenses Ro Khanna y Thomas Massie planean forzar la votación en la Cámara de Representantes de un proyecto de ley que exige la aprobación del Congreso antes de que Trump pueda autorizar una acción militar contra Irán.
La votación podría ser reñida en la Cámara, estrechamente dividida, donde incluso un pequeño número de deserciones puede cambiar el resultado. Las ausencias también podrían ser decisivas.
"Los funcionarios de Trump dicen que hay un 90% de posibilidades de ataques contra Irán. No puede hacerlo sin el Congreso", declaró Khanna en una publicación en la red social X el miércoles. “Thomas Massie y yo tenemos una Resolución de Poderes de Guerra para debatir y votar sobre la guerra antes de poner en peligro a las tropas estadounidenses. Presentaré una moción de descargo para forzar su votación la próxima semana”, añadió.
Las resoluciones de poderes de guerra permiten a los legisladores eludir a los líderes del partido y obligar a una votación en el pleno sobre la acción militar, una herramienta del Congreso poco utilizada, pero significativa.
Khanna y Massie presentaron previamente una medida similar en 2025, durante el aumento de las tensiones entre Israel e Irán. Contó con decenas de partidarios demócratas, pero poco respaldo republicano, y no prosperó.
Los intentos anteriores de los demócratas por restringir la autoridad militar de Trump también han fracasado, incluyendo una votación reciente sobre Venezuela que terminó en un empate y no se concretó.











