La amistosa relación diplomática entre Argentina e Israel puede estar viviendo uno de sus momentos más álgidos. Buenos Aires decidió suspender los planes para trasladar su embajada a Jerusalén, tras recientes tensiones entre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente argentino, Javier Milei, informó el Canal 12 de Israel.
De acuerdo a la cadena, citada también en un informe del diario The Times of Israel, la tensión hunde sus raíces en los planes de la empresa Navitas Petroleum, de propiedad israelí, para iniciar perforaciones petroleras en alta mar cerca de las islas Malvinas. Se proyecta que dichas operaciones comiencen en 2028.
Ahora bien, el lugar de las perforaciones es clave. Las islas Malvinas son administradas por Gran Bretaña como un territorio de ultramar, pero Argentina reclama su soberanía sobre el archipiélago.
En diciembre pasado, Buenos Aires criticó a Navitas y a la empresa británica Rockhopper Exploration después de que las compañías anunciaran lo que Argentina describió como un ilegítimo proyecto petrolero en alta mar, valorado en aproximadamente 2.100 millones de dólares cerca de las islas.
Argentina sostuvo que esta iniciativa no contaba con su aprobación y, por lo tanto, constituía una “decisión unilateral” de Gran Bretaña.
Operación “ilegal”
Rockhopper tiene prohibido operar en Argentina desde 2013, cuando sus actividades fueron criminalizadas, mientras que Navitas enfrenta una prohibición similar desde 2022 por perforar sin autorización.
Una resolución de la ONU de 1976 establece que ni Argentina ni Gran Bretaña deben tomar acciones unilaterales sobre el territorio, mientras continúan las negociaciones de soberanía.
El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha buscado asegurarles a funcionarios argentinos que Tel Aviv no tiene participación en las operaciones de Navitas y no controla la empresa que cotiza en bolsa, informó el Canal 12.

A pesar de esos esfuerzos, el medio citó fuentes cercanas a Milei diciendo que la disputa ha detenido efectivamente la reubicación de la embajada y también podría dañar las relaciones bilaterales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel ha descrito previamente a Argentina como uno de sus aliados más cercanos bajo el Gobierno de Milei, y ha dicho que los dos países permanecen en contacto cercano y continuo.
Milei anunció por primera vez los planes de trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén durante una visita a Israel en febrero de 2024 y reiteró en noviembre que la nueva sede sería inaugurada en primavera.

Durante varios años, el Gobierno de Israel ha estado intentando convencer a diversos gobiernos de transferir sus embajadas de Tel Aviv a Jerusalén.
Si Argentina procediera, se convertiría en el noveno país en hacerlo, uniéndose a Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Paraguay, Fiyi, Samoa, Kosovo y Papúa Nueva Guinea.













