En un nuevo impulso diplomático en el marco de la Junta de Paz, cinco países comenzaron a concretar compromisos al anunciar el envío de tropas a la recién creada Fuerza Internacional de Estabilización de Gaza (ISF, por sus siglas en inglés). Indonesia prometió cerca de 8.000 soldados para encabezar la misión, destinada a garantizar la seguridad en el enclave y sentar las bases de una paz duradera tras el fin de la ofensiva de Israel.
El anuncio fue realizado por el mayor general estadounidense Jasper Jeffers, comandante de la fuerza, durante la reunión inaugural de la Junta de Paz celebrada este jueves en Washington. Según detalló, Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania se han comprometido formalmente a aportar tropas al nuevo mecanismo de seguridad.
Por su parte, Egipto y Jordania se centrarán en tareas vinculadas al entrenamiento de las fuerzas policiales palestinas. Jeffers confirmó además que Indonesia aceptó ocupar el cargo de subcomandante de la fuerza.
“Con estos primeros pasos, ayudaremos a llevar la seguridad que Gaza necesita para nuestra prosperidad futura y una paz duradera”, afirmó.
En este sentido, el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, reforzó ese compromiso al prometer 8.000 soldados “o más” para la misión de estabilización. “Reafirmamos nuestro compromiso de contribuir con un número significativo de tropas, hasta 8.000 o más, si es necesario”, señaló Prabowo. Pese a los desafíos previstos, expresó optimismo en que “con el liderazgo del presidente (de Estados Unidos) Donald Trump, esta visión de una paz real será alcanzada”.
Estos compromisos internacionales se producen mientras el liderazgo administrativo local de Gaza perfila su propia hoja de ruta para la reconstrucción del enclave. Ali Shaath, jefe del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, por sus siglas en inglés), delineó cuatro prioridades: restablecer la seguridad mediante una fuerza policial civil unificada; reactivar la actividad económica y el empleo, especialmente entre los jóvenes; garantizar una ayuda de emergencia sostenible; y reconstruir servicios esenciales como electricidad, agua, salud y educación, al tiempo que se mejora la libertad de movimiento.
“Nuestra tarea es simple”, aseguró Shaath. “Paso a paso, construir los cimientos de una paz duradera, dignidad y prosperidad para el pueblo de Gaza”.
Argentina también ofrece enviar fuerzas de paz a Gaza
A las iniciativas ya anunciadas se sumó Argentina. El presidente Javier Milei, quien asistió a la reunión inaugural de la Junta de Paz en Washington, reiteró el respaldo de su gobierno al organismo y ofreció desplegar fuerzas para tareas de mantenimiento de la paz en Gaza.
“Creemos en una diplomacia que asume riesgos para alcanzar la paz. Creemos en un liderazgo que afronta desafíos complejos con determinación, como el del presidente Donald Trump, y creemos que la única paz que vale la pena construir es la que se fundamenta en los derechos inalienables del hombre. La Junta de Paz ofrece un marco para avanzar en esa dirección”, afirmó Milei.
Durante su intervención, el mandatario comprometió el apoyo de los Cascos Blancos de Argentina, una agencia dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, especializada en brindar asistencia humanitaria internacional, basada en la cooperación y la participación comunitaria. Desde su creación en 1994, ha llevado a cabo acciones en más de 80 países.
“En esta etapa inicial, Argentina está lista para contribuir. Ofrecemos la colaboración de nuestros Cascos Blancos. Nuestra trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ponemos al servicio de la fuerza de estabilización”, declaró el mandatario.
“Necesitamos instituciones con la voluntad y la capacidad de hacer cumplir las normas. La paz duradera no se construye sobre compromisos que cedan en principios fundamentales; se construye sobre la determinación de defenderlos”, añadió.
Argentina fue uno de los países firmantes iniciales de la Junta de Paz, incorporándose como miembro fundador del organismo internacional de gobernanza creado por Trump para supervisar la reconstrucción, la estabilización y la gobernanza a largo plazo de Gaza tras la ofensiva israelí. Desde que asumió, Milei ha profundizado su alianza con Estados Unidos y su apoyo a Israel, y ha evitado pronunciarse sobre las acusaciones de genocidio que recaen sobre Tel Aviv.
Paraguay se suma a la iniciativa para Gaza
Otro de los países que asistieron a la primera reunión de la Junta de Paz fue Paraguay, en un gesto para reforzar, junto al presidente argentino, el respaldo latinoamericano a la iniciativa impulsada desde Washington.
En este contexto, el presidente paraguayo, Santiago Peña, señaló que el organismo constituye un esfuerzo orientado a fortalecer la estabilidad global, y cuestionó lo que calificó como un sistema internacional roto e incapaz de ofrecer soluciones efectivas a las crisis mundiales.
Aunque la nación sudamericana ha respaldado firmemente la iniciativa del presidente Donald Trump, Peña aclaró que el país no aportará recursos financieros a la junta. No obstante, subrayó la voluntad de su país de contribuir políticamente al proceso.
“Por eso Paraguay está tan orgulloso de ser miembro fundador de la Junta de Paz. Y estamos aquí para colaborar. Quizás no seremos el país que aporte más dinero o las mayores fuerzas de seguridad, pero creo que hay mucho que todos los países pueden aportar para resolver estos problemas”, afirmó durante la reunión, en la que también reiteró su apoyo a Israel.
En la misma línea, Peña destacó la necesidad de abordar los conflictos internacionales con un enfoque sostenido en el tiempo. “Y hoy es Gaza. Mañana será otra crisis. Habrá otra zona de conflicto en el mundo, pero necesitamos resolver cada uno de estos conflictos. Y realmente aprecio el liderazgo que usted ha asumido, presidente. Paraguay está listo para colaborar”, añadió.
Su postura se suma a la de otros líderes latinoamericanos alineados con la política exterior de Estados Unidos que se integraron a la Junta, entre ellos Milei y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, consolidando así un bloque regional de apoyo dentro del nuevo organismo.
Trump y Rubio sugieren que la Junta de Paz pueda mediar en otros conflictos internacionales
En paralelo, Trump, junto al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, adelantaron que el alcance del organismo podría extenderse más allá de Gaza. Ambos plantearon la posibilidad de que la iniciativa no se limite al enclave y se convierta en una herramienta para abordar otros escenarios de crisis internacionales.
Al exponer la “visión estratégica” del organismo ante líderes y representantes de más de 45 países, Rubio sostuvo que la situación en Gaza “era imposible de resolver bajo la ortodoxia, bajo las estructuras existentes”. En ese sentido, explicó que optaron por impulsar un nuevo mecanismo multilateral: “Y entonces lo que hicimos fue acudir a la ONU y obtener su aprobación para conformar este grupo y reunir a estas naciones para presentar una solución —soluciones— muy específicas a un problema muy único y específico”.
El jefe de la diplomacia estadounidense expresó además su expectativa de que la Junta de Paz pueda consolidarse como una plataforma más amplia para la mediación internacional. “Espero que esto pueda servir como modelo para otras situaciones complejas y difíciles, para que puedan resolverse de la misma manera, pero ahora mismo el enfoque está en esta (Gaza)”, afirmó.
En la misma línea, Trump, quien dio la bienvenida a las “personas poderosas” que se unieron a la Junta, prometió que Gaza será “exitosa” y “pacífica”, y adelantó que este modelo de intervención podría replicarse en otros escenarios internacionales.
“Haremos cosas así en otros lugares. Surgirán lugares, sucederán cosas”, afirmó, al tiempo que aseguró haber “resuelto ocho guerras y una novena por venir” en el primer año de su segundo mandato. “Algunas de esas guerras duraron 32 años, 32, 34 hasta 37. Es mucho tiempo. Las terminamos en unos dos días, cada una de ellas”, añadió.
Al presentar la visión estratégica del organismo, el presidente estadounidense describió a la Junta de Paz como una instancia sin precedentes, al asegurar que “en términos de poder y prestigio, nunca ha habido nada parecido”.
Trump también aprovechó el evento para matizar críticas previas hacia la ONU y prometió apoyo financiero estadounidense para fortalecer al organismo. En ese contexto, posicionó a la Junta de Paz como una entidad supervisora, al afirmar que “casi estará observando a las Naciones Unidas” para garantizar que “funcione adecuadamente”, cuente con mejores instalaciones y disponga de la financiación necesaria.
“Vamos a fortalecer a las Naciones Unidas. Nos aseguraremos de que sus instalaciones sean buenas. Vamos a ayudarlas financieramente y nos aseguraremos de que la ONU sea viable. Creo que las Naciones Unidas tienen un gran potencial, realmente un gran potencial. No ha estado a la altura de ese potencial”, concluyó.














