El presidente Donald Trump prometió imponer un arancel del 10% a todas las importaciones hacia Estados Unidos después de que el Tribunal Supremo anulara su uso de poderes de emergencia para aplicar gravámenes bajo una ley de 1977.
En una decisión de seis votos contra tres, la corte de mayoría conservadora determinó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autoriza al presidente a imponer aranceles.
“La IEEPA no contiene ninguna referencia a aranceles o derechos aduaneros”, escribió el presidente del tribunal, John Roberts, en la opinión mayoritaria.
Trump criticó duramente al alto tribunal tras conocerse la decisión, afirmando que está “avergonzado de ciertos miembros de la corte, absolutamente avergonzado por no tener el coraje de hacer lo correcto por nuestro país”.
“Los países extranjeros que nos han estado estafando durante años están eufóricos. Están muy felices y bailando en las calles, pero no bailarán por mucho tiempo. Eso se los puedo asegurar”, declaró a periodistas en la Casa Blanca.
El mandatario anunció que firmaría una orden ejecutiva para establecer un arancel del 10% “por encima de nuestros aranceles normales ya vigentes” a países de todo el mundo más tarde ese mismo viernes, en un intento por sortear la derrota legal.
También indicó que se iniciarán investigaciones comerciales adicionales bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente imponer aranceles a países que incurran en prácticas comerciales “injustificables”, “irrazonables o discriminatorias”.
“Su decisión es incorrecta, pero no importa, porque tenemos alternativas muy poderosas que han sido aprobadas por esta decisión”, afirmó Trump en referencia al Supremo.
“Victoria para los bolsillos”
La decisión no afecta los aranceles sectoriales previamente impuestos al acero, aluminio y otros productos, ni las investigaciones gubernamentales en curso que podrían derivar en nuevos gravámenes.
El tribunal señaló que, si el Congreso hubiera querido otorgar al presidente un poder “tan distintivo y extraordinario” bajo la IEEPA, lo habría hecho explícitamente.
El fallo representa el revés más significativo para Trump en el Tribunal Supremo desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado.
Durante su segundo mandato, recurrió a poderes económicos de emergencia para imponer aranceles “recíprocos” y gravámenes separados a México, Canadá y China por prácticas comerciales, inmigración y el flujo de drogas ilícitas.
No obstante, los magistrados no abordaron cómo se gestionarán posibles reembolsos.
Líderes demócratas celebraron el fallo. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, lo calificó como una “victoria para los bolsillos” de los consumidores, mientras que la senadora Elizabeth Warren advirtió que aún no existe “un mecanismo legal” para que muchas empresas recuperen los pagos ya realizados.
El Laboratorio Presupuestario de la Universidad de Yale estima que la tasa arancelaria efectiva promedio se sitúa ahora en el 9.1%, frente al 16.9% previo al fallo.












