Desde la diáspora, esta palestina-estadounidense lucha por coordinar la acción humanitaria en Gaza
ORIENTE MEDIO
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Desde la diáspora, esta palestina-estadounidense lucha por coordinar la acción humanitaria en GazaImpulsada por el genocidio de Israel en Gaza, la palestina-estadounidense Lena Dajani cofundó The Sameer Project para desafiar el bloqueo de Tel Aviv y entregar medicinas, alimentos y refugio a familias desplazadas.
The Sameer Project distribuye asistencia humanitaria directa en medio del colapso en Gaza. / TRT Español
hace 7 horas

“Un niño que no podía sobrevivir sin la medicación adecuada, un padre luchando contra el cáncer, un bebé que necesitaba antibióticos: no hay justificación para negar medicinas que salvan vidas”, sostiene Lena Dajani, palestina-estadounidense y cofundadora de The Sameer Project, una iniciativa que coordina ayuda vital en Gaza, en conversación con TRT Español.

Dajani cofundó el proyecto en octubre de 2023, cuando recién empezó la ofensiva genocida de Israel contra Gaza y ya los palestinos sufrían desplazamientos forzados, bombardeos y el colapso del sistema de salud. La respuesta inicial de emergencia se convirtió en una operación de socorro a gran escala. Este invierno, su equipo sigue coordinando la entrega de alimentos, tiendas de campaña, suministros médicos y asistencia de emergencia en todo el enclave.

“Mucho de lo que poseen las familias desplazadas en Gaza está empapado”, afirma Dajani, al referirse al asedio impuesto por las autoridades israelíes. “Caravanas esperan en la frontera y las autoridades israelíes bloquean su entrada. Estas estructuras similares a casas móviles pueden salvar vidas”.

Una historia marcada por el desplazamiento

Para Dajani, esa solidaridad urgente está ligada a su historia familiar en Palestina. Su padre nació en la ciudad de Yafa y vivió en Jerusalén antes de huir cuando tenía un año en medio de la Nakba, “catástrofe” en árabe, como se conoce al desplazamiento forzado de unos 750.000 palestinos en 1948 con la creación del estado de Israel.

“Como muchas familias palestinas, hicieron las maletas pensando que sería por unas semanas y se fueron a Egipto”, rememora Dajani. “Toda su vida fue arrancada de raíz”.

Años después, su padre emigró a Estados Unidos para cursar estudios de posgrado, donde conoció a su madre estadounidense en Nueva York. Se establecieron en California, donde Dajani creció escuchando sobre el despojo y cómo “nos habían robado las tierras de nuestras familias y habían formado un estado llamado Israel. Siempre entendí que existía Palestina”, evoca. “Siempre lo consideré un robo ilegal. Y siempre fui muy consciente de que esto era extremadamente doloroso para mi familia”.

En el hogar familiar, objetos como artefactos palestinos, juegos de mesa como el backgammon y arte islámico mantuvieron viva la memoria de lo perdido y ayudaron a moldear su identidad palestina dentro de la diáspora.

Cooperación transfronteriza liderada por la diáspora

Con el paso de los años, Dajani comenzó a trabajar en el sector salud con personas con autismo y en bienestar, inspirada por su hermana mayor, aunque admite que el desgaste emocional fue intenso. Con el inicio del genocidio en Gaza, en octubre de 2023, relata que pasó horas en redes sociales recopilando información sobre personas que necesitaban atención médica fuera del enclave, lo que la acercó a quienes operaban sobre el terreno.

“Empecé a construir buenas relaciones con algunos de los médicos más destacados, y ellos confiaban en mí con la información de sus pacientes, sabiendo que haría todo lo posible por ayudar, entregando los documentos a las organizaciones adecuadas para facilitar la evacuación hacia Egipto en ese momento”, recuerda.

En poco tiempo, encontró comunidades propalestinas en plataformas como Instagram y WhatsApp dispuestas a colaborar en otras partes del mundo. “Así que comencé a unirme a ellas para comunicarme con quienes ya no podían quedarse de brazos cruzados”.

Ese trabajo la llevó a conocer en 2024 a su cofundadora en The Sameer Project, la palestina Hala Sabbah, radicada en Londres. Sabbah le pidió que coordinara de forma temporal la distribución de tiendas de campaña mientras viajaba por una semana. La tarea acabó extendiéndose 20 meses.

Desde entonces, el proyecto, liderado por palestinos en la diáspora, ha facilitado la evacuación de más de 100 personas. Cuenta además con otro cofundador a cargo de la comunicación y la producción de contenidos. 

Más allá de su labor humanitaria, la iniciativa también busca mantener viva la memoria de quienes han perdido la vida en el genocidio, como Sameer Abu Salim, tío de Sabbah, fallecido en Gaza durante los bombardeos israelíes en enero de 2024. “El tío de Sabbah se negó a evacuar con el resto de la familia hacia Egipto. Quería quedarse en su tierra”, recuerda Dajani.

Nombres inolvidables

The Sameer Project se lanzó formalmente pocas semanas antes del avance militar israelí hacia Rafah en mayo de 2024, la ciudad más al sur de Gaza, cuando más de un millón de palestinos huyó por la escasez de suministros básicos.

“Ya era difícil ingresar ayuda a Gaza. Escalarla fue aún más complicado”, dice Dajani, al referirse al avance militar y a bandas armadas respaldadas por Israel, responsables de revender alimentos a precios inalcanzables para la población.

Ante la incapacidad de organizaciones establecidas de distribuir insumos y tiendas de campaña de forma gratuita, el proyecto intervino, comprando tiendas en mercados locales y entregándolas directamente a las familias sin costo.

Dajani atribuye esa capacidad de resolver problemas a su experiencia antes en el entretenimiento: “Nunca aceptas un ‘no’ como respuesta”, afirma con voz firme. “Lo mismo ocurre con nuestro equipo en Gaza. A pesar de que las fuerzas de ocupación israelíes bloquean la ayuda, encontramos la forma de apoyar a los palestinos desplazados”.

Obstáculos israelíes a las operaciones

Las restricciones impuestas por Israel afectan todos los aspectos de The Sameer Project, incluidas sus finanzas. Aunque la iniciativa ha recaudado más de ocho millones de euros en donaciones, el asedio complica gravemente la transferencia de fondos a Gaza.

“No podemos realizar compras para las distribuciones sin que los fondos de las donaciones lleguen primero al terreno", explica Dajani. "El Bank of Palestine estaba cerrando cuentas personales que recibían grandes sumas de dinero y congelaba transacciones”. 

Las donaciones se recaudan a través de la plataforma Chuffed y se canalizan mediante su anfitrión fiscal, Social Change Nest, antes de llegar a bancos en Gaza, ya sea a comerciantes o al equipo sobre el terreno. 

Solidaridad

La escasez disparó los precios: en el punto álgido de la hambruna, sacos de harina superaron los 2.000 dólares. Entre las solicitudes más urgentes estaban harina, pañales para adultos y una silla de ruedas para un niño autista cuyo estado se había agravado. “Lo que me rompe es que estas súplicas existan en absoluto”, admite Dajani.

Organizaciones de derechos humanos han denunciado que las restricciones constituyen castigo colectivo, privando a la población de necesidades básicas. Dajani coincide: “¿Refugio? ¿Comida? ¿Agua? Son derechos humanos fundamentales. Profesores, médicos y abogados que antes sostenían a sus familias ahora no pueden proporcionar comida ni agua potable a sus hijos. Están fabricando tiendas de campaña con bolsas de plástico cosidas entre sí”.

En lugar de elegir beneficiarios individuales, el proyecto atiende a campamentos y barrios completos. “Una familia necesitada en una tienda no debería recibir apoyo mientras las tiendas circundantes enfrentan las mismas condiciones extremas y quedan desatendidas”, señala Dajani. “Cuando una tormenta invernal inunda un pequeño campamento de 20 tiendas, no ayudamos solo a las familias que logran pedir ayuda. Apoyamos a todas”.

Futuro

Con un dominio limitado del árabe, Dajani enfrenta grandes dificultades para comunicarse con Gaza, agravadas por la diferencia horaria de 10 horas entre California y el enclave, lo que la obliga a trasnochar para mantener contacto diario. “Nadie en Gaza ha tenido un momento para respirar ni para procesar lo ocurrido. Debes mantenerte ocupada y responder a las necesidades conforme surgen”, afirma.

Tras trabajar para salvar vidas, admite que la experiencia la ha afectado personalmente. "Me enfurece que la gente pueda seguir con su vida cotidiana y darle la espalda a lo que está sucediendo", dice. "Si una madre tiene hijos, ¿cómo no va a compadecerse de las madres de Gaza? ¿Cómo no va a preocuparse por los bebés que mueren de hipotermia?"

Contrarrestar la agresión israelí contra el pueblo palestino sigue inspirando su labor y entrega diaria, en la que mantiene su firme compromiso humanitario: apoyan hospitales y defensa civil, reparan camiones de bomberos, construyen campamentos, instalan puntos médicos y despejan escombros, concluye Dajani. “Todo lo que hacemos en The Sameer Project es para lograr el objetivo de la liberación”.

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FUENTE:TRT Español